*Hanna Moon*
Emily me había hecho entrar a un pequeño local el cual no me había percatado de su existencia, literal me había arrastrado hasta el interior del lugar y paramos en un estante donde habían trajes de baño. ¿Cuando habían colocado este lugar?
- Estos están bien.
Comienza a mirar y a la final elige dos revisa la talla, satisfecha de que si son de mi talla me los entrega dándome empujones hasta un probador en el lugar. No muy convencida miro el primero de color n***o de dos partes muy lindo pero no me gusta así que paso al segundo con un tipo estampado, la parte inferior es corte alto y me llama la atención.
Me la coloco y me encanta lo bien que me queda dejando ver mis curvas, me gustaba como me hacia ver así que satisfecha decidí mostrarle a Emily y al salir del probador la busco con la mirada encontrándome una escena particular de ella discutiendo con una trabajadora mientras Nathan la sujeta.
Esta mujer era una celosa de primera categoría, estaba pensando darle el gramy a cuaima. Me hecho a reír al verla amenazar a la chica causando que esta se asuste y Nathan intentando calmar las cosas solo la levanta como costal de papas y la trae hasta donde yo estoy. Como una niña Emily cruza sus brazos y queda frente a mi era únicamente una mimada.
- Amor por favor calma te ¿si?
Nathan trata de domar a la fiera pero ella solo voltea a verlo y... menos mal que esta mujer no tiene un super poder para matar con los ojos porque sino estuviéramos valoreando a mi hermano.
Yo busco la manera de salvar a Nathan y solo carraspeo llamando su atención, ella deja de mirar a Nathan y al mirarme su humor cambia de celosa y molesta a feliz, algo me decía que Andres la visitaría pronto y pobre Nathan estaba pagando las consecuencias de eso.
- ¡¡Te ves extremadamente hermosa!!
Mi mejor amiga grita de manera efusiva llamado la atención de varios en el lugar incluyendo la de algunos hombres, siento mis mejillas teñirse de un leve rojizo al ver la mirada pervertida que estos me dan y una figura imponente se coloca delante de mi.
- De ninguna manera saldrás con eso
Frunzo mi ceño y veo a Nathan señalar el traje de baño que tengo puesto, la sonrisa de Emily desaparece haciendo que su semblante se endurezca.
Emily se cruza de brazos.- ¿Y por que no ha de usarlo?.- Me señala- Se ve jodidamente Sexy
Dice guiñándome un ojo y yo me rió un poco, Nathan rueda los ojos y me mira. Oh oh modo sobre protector activo.
- Por eso, se ve sexy
Mi mejor amiga lo mira intentando ver lo malo en eso.-¿Y?
- Como que ¿Y?. No quiero que imbéciles se le queden mirando el trasero a mi hermanita.- frunce su ceño.- Es molesto.
Emily hace un gesto con su mano como restando le importancia a lo que él decía. - Tiene un trasero sexy.
Yo me tapo la cara pues su comentario me hace sentir pena por ello, aunque no entendía a que tanta discusión por un simple traje de baño.
- Nathan Moon, Hanna tiene 17años y dentro de unos días sera mayor de edad. - Emily coloca su dedo en el pecho de Nathan - así que deja de ser un Hermano Ogro y aprende a soportar que esta hermosa y sexy jovencita - Me mira con un deje de picardia - Llame la atención de todo los jodidos hombres del mundo ¿Entendido?
Nathan no responde solo suelta un gruñido porque su argumento tenia validez sin embargo él siempre buscaba la manera de sobre protegerme aunque a veces se sobrepasara, por suerte en los caso en los cuales abusaba Emily estaba para rescatarme.
- Bien pequeño pulgoso, hora de ir a pagar su traje de baño.
Dice Emily con una sonrisa triunfante llevándolo a pagar, luego de eso salimos para divertirnos y pasar un día diferente. Entre risas y diversión constaba el día en la playa.
Me causaba gracia ver a Nathan discutir con hombres por ver le el trasero a Emily o el mio, ese hombre era una caso serio de verdad que es un sobre protector Psicópata pero con un corazón que valía oro.
La tarde comenzó a caer y sola caminaba mientras aun desde la distancia podía ver a Emily y Nathan sentados sobre la manta, se podía decir que los envidiaba pues su amor si había logrado superar las pruebas de la vida.
Sus ojos tenían ese peculiar brillo que solo los enamorados tenían, era como un claro mensaje de la adoración que sienten mutuamente sus almas enamoradas que gritan al mundo lo que están dispuestos a hacer por el otro.
Justo lo que yo siempre he soñado, un amor sincero que mas a ya del deseo carnal hay deseo de amarse y de total entrega sin miedo a perder, un amor sin causas para envidiar y que solo prometía felicidad pura por el resto de tu vida.
Me aferro a mis zapatos cuando siento la capa fina de lagrimas en mis ojos, aun con el tiempo seguía vacía, cierro los ojos por un momentos sintiendo la suave brisa mover mi vestido perdiéndome por completo en el sonido de las olas que transmitía calma y serenidad.
Era como si tomaran su tiempo dejándose guiar por su naturaleza sin saber si volverán a sentir la orilla de la playa o no. El sonido de un grupo de pájaros volver a su hogar recuerdo que de niña deseaba poder volar y que el viento decidiera el rumbo que seguiría mientras yo me dejaría llevar sin miedo a equivocarme o a estar sola.
- Es un lugar hermoso.
Aun con los ojos cerrados siento un escalofrió subir desde mi espalda baja y eso no me gusto, solo me sucedía por dos razones y cuando estaba por pasar algo malo o cuando él estaba cerca y que yo supiera él no lo estaba.
Abro mis ojos saliendo de ese limbo en el que me había perdido, para encontrarme con un par de cuencas con un color celeste en su iris uno brillante y profundo. Me tomo mi tiempo para responder, mire el mar y concorde con este desconocido.
- Lo es.
Él me sonríe y entonces me perdí un momento hasta que pase de mirar su ojos que me estaban produciendo una estampida en mi estomago a mirar su nariz perfilada y perfecta, luego sus labios carnosos como si pertenecieran a una mujer, su barbilla y luego baje a su cuerpo...
Si hacer eso estaba mal, pues que me castigaran pero mi miraba de alguna manera se estaba deleitando con ese ser... Un cuerpo ejercitado, enfundado en una camisa gris con cuello en V,
una bermuda de color beige con sus zapatos deportivos en la mano derecha.
Debía admitir que se sabia vestir, volví a mirarlo a los ojos y estos me miraban fijamente,eso me dio escalofríos de nuevo, no sabia que me estaba pasando al menos que todo mi sistema inmunológico supiera que él era únicamente sexy.
Al notar la manera descarada como lo miraba me sonríe de manera picara y eso causa que me sienta avergüenza por mi desfachatez de mirarlo de esa manera,
- Perdona mi mala educación, soy Bastian Dornan.
Extiende su mano y considero que él espera que la estreche para decirle mi nombre, no conocía a ese tipo pero me causaba algo de empatía así que estire mi mano para estrechar la de Bastian pero es apartada de manera brusca antes de yo hacerlo.
- No te importa
Yo frunzo mi ceño y quede confundida ¿Pero qué
Miro a la persona responsable y pienso que esto tiene que ser una jodida broma, es decir si en verdad nuestras vidas son un libro yo creo que en mi libro esta escrito en cada pagina "Ryan White jode la vida de Hanna Moon" porque de verdad un profesional en cuanto a eso. Me molestaba que justamente hoy que por fin estaba saliendo de la rutina ordinaria y monótona en la que estaba, Ryan White venga a estropear todo.
Bastian tenia sus facciones reflejando molestia, ambos se miraban y no podría deducir quien mataría primero a quien... Ryan a Bastian o al contrario, esto enserio debe ser una broma de muy mal gusto.
-¿Y tú eres...?
Pregunta Bastian y yo me adelanto en responder eso. - Nadie importante.
La mirada de Ryan se posa en mi y se que él esperaba responder pero yo no deseaba que fuera grosero con Bastian ademas que no tenia ningún derecho que le permitiera hacer lo que hizo, yo lo miro y noto la manera en que su mirada refleja desconcierto pero enserio ¿Qué esperaba?, que después de todo diga como si nada "Él es mi ex-mate" y luego comenzar una conversación entre los tres con preguntas triviales como "¿Y por qué ex-mate? ¿Cómo sucedió? ¿quién rechazo a quien?"
Puff patrañas.
- Hanna
Ryan pronuncia entre dientes mi nombre y lo mi cara refleja un claro "Oh por la Diosa" , si estaba molesto me daba igual no voy a mentir diciendo que no estaba algo incomoda y nerviosa pero era algo que prefería dejar en segundo plano.
- Lárgate White.
Estaba siendo grosera pero no me gustaba por donde iba esto y presentía que algo semejante a una de esas escenitas de celos.
- No tienes que molestar y menos ser grosero con Bastian.
Lo miro directo a la cara y por un momento me veo perdida por el grisáceo que contiene sus iris Pero ¡¿Qué carajos estoy haciendo?!.
No no no y no, esto estaba mal se supone que ya lo estoy superando o bueno al menos es lo que recuerdo haber leído. Recuerdo que Llore hasta secar ese poso de lagrimas dentro de mi, luego me impuse controlar mis pensamientos pero el resultado fue que ellos me consumieron a mi alimentando el rencor por lo que aconsejaban distraer me, sin embargo cumplir algunas cosas hasta llegar a la dichosa face donde luego de un tiempo se supondría que vería a mi ex como parte del pasado y con ello los sentimientos que pudiera generar me.
-¿Lo defiendes a él?
Salgo de mi pensamientos cuando escucho la voz grave y gruesa de Ryan, al mirarlo noto como el color de su iris a cambiado a uno de color ámbar cosa que indicaba que Reean era quien hablaba.
- Solo digo la verdad.
Debería sentirme intimidada por el hecho de que Reean controle a Ryan y en un cierto porcentaje si lo hacia ya que eso solo sucedía cuando un Alfa no tenia el control por completo de su Lobo interior. De ser así tenia que buscar la manera de no alterarlo ya que podría llegar a ser agresivo y esa idea me preocupo no solo por mi sino por Bastian.
La fuerza que un licantropo es superior a la de un humano común y todo dependía del rango que tuviera, en este momento Ryan encabezaba esa lista de rango solo por ser el alfa de la manada.
- Creo que deberías irte.
Bastian habla y coloca una mano sobre el hombro de Ryan cosa que no debió pues de un solo movimiento Ryan se deshizo de su agarre empujando con fuerza a Bastian y dejándolo tirado en el suelo arenoso, se puede decir que entonces llegue a sentir la presión del momento.
Esta era situación nueva para mi y que no sabia manejar me sentía desesperada porque quería evitar que Reean lastimara a Bastian pero yo era una simple humana aunque consideraba que este seria un fantástico momento para que mi loba apareciera, estaba perdida.
- ¡¡RYAN!!
La voz de Emily se hizo presente y como enviada por la Diosa se acerco, Nathan miro a Ryan y se notaba desconcertado no sabia si era por la presencia de él aquí o por el hecho de que sus ojos demuestran quien esta al mando en estos momentos.
- ¿Qué esta pasando Hanna?
Como siempre me preguntan a mi, yo miro en dirección donde estaba Bastian y seguía tirado ahí por lo que me alarme de solo pensar y creer que Reean lo había matado, me encamine hacia él pero me detuve al escuchar como Nathan me llamaba gritando,voltee a verlo.
- ¡Encárgate del pulgoso!
Le respondí a su insistencia y señale a Ryan quien estaba siendo calmado por Emily, yo me dispuse a ir directo hacia Bastian pero al voltear a ver en su dirección este ya no estaba era como si se lo hubiera tragado la tierra.
Fruncí mi ceño y un tanto confundida pero mas que todo extrañada por la rapidez con la que ya no estaba ahí, me acerque y en la arena se encontraba marcado donde había estado pero no había indicio de que se había levantado o si se fue caminando.
- Que extraño...
Luego de ese extraño acontecimiento nos tuvimos que ir de la playa ya que estaba por oscurecer y pensé que Nathan me llevaría a casa primero pero estábamos camino a la mansión por un dichoso caso "importante", la ultima vez que vi esa casa fue hace quince meses y pensé no volverla a pisar.
- ¿Qué tal si vas a saludar a la Luna Luz?
Miro a Nathan y no creo que sea una buena idea permanecer mucho tiempo aquí ya que seria darle una oportunidad a los recuerdos para abrumarme, pero sabia que ella estaba deseosa de verme ya que Emily me lo había repetido muchas veces.
Asiento y este me da un beso en la cabeza mas nadie que él y Emily saben lo difícil que es para mi estar aquí y ver todo a mi alrededor reviviendo los recuerdos del infierno al que estube sometida.
- Mama estará feliz de verte.
Emily y yo nos dirigimos a la cocina, en el camino escuchamos risas y al estar a una distancia escasa las reconozco y al abrirse la puerta Emily abre la puerta y veo a Luzbeth White aun reconocida como la Luna de BlockWthie.
- Hanna Daniel Moon Riveral.- Uhhh un regaño se aproximaba. - Creí que te habías olvidado donde vivo.
Yo sonrió de manera apenada y la señora White coloca la taza sobre la encimera para abrazar a Emily. Yo sonrió ante tan conmovedor momento.
- ¡¡Niña Hanna!!
Miro a Nana lola entrar y el entusiasmo es notable en su cara y en la sonrisa que me regala, no podia mentir al decir que todo fue malo pues ella era una de las que mejor me trato durante mi estancia en la mansión, pidiendo permiso a la Luna Nana lola se acerca a mi y me envuelve en un brazo maternal inhaló su aroma, canela y especias la mujer responsable de mi sobre peso en la infancia, me separo de ella y le sonrió.
- Estas muy hermosa mi Niña
Me ruborizo un poco- Lo dices por cariño Nana Lola
Esta niega y me da otro abrazo, una voz nos hace separarnos.
- ¿Para mi no hay?
Me volteo y veo a la señora Luzbeth tan dulce como siempre, ella mejor que nadie en esta casa sabe lo que llore por su hijo. Yo asiento y me acerco a abrazarla.
- La extrañe señora Luzbeth.
Ella me separa un poco y me mira de manera severa.- Hanna Daniel Moon Riveral
Ufff... presiento que se viene un mega sermón de esos que incluyen el verbo to-be
- Cuantas veces te he dicho que el "Señora" esta de mas
Busco a Emily con la mirada y esta solo mira a otro lado y hace como si buscara algo de comer en la nevera.
- Perdón seño- me detengo y corrijo mi equivocación- ¿Luz?
Satisfecha asiente y me sonríe para si colocarnos al día de todo lo que puedo sobre mi vida omitiendo ciertas cosas que eran muy negativas, me había regañado por dejar de visitar a los niños en el orfanato pero la verdad no me sentía un estado de animo apto para verlos y sabia que cuando los visitaba debía dar lo mejor de mi para hacerlos sentir bien y que olvidaran ese lugar donde estaban.