Clara Solo bastó su orden para que mi cuerpo cayera en picada, me deje llevar por esa nube de placer que me dejó jadeando y temblando, en sus manos, la vista se me nublo por completo, las manos me temblaron y la respiración quedó como algo superficial, apenas recordaba mi nombre, nada de lo que pensaba tenía coherencia, porque solo lo sentía a él. Sus labios volvieron a los míos, dejándome saborear mi sabor en él, pasé mi mano por su cuerpo sintiendo su ropa y comencé a desvestirlo desesperada, lo quería dentro de mí, cada parte de él, quería saborearlo, disfrutar esto como nunca antes. — Te amo, te amo muchísimo - hable contra su boca mientras sacaba las últimas prendas con su ayuda. — Yo también nena. Mi mano tomó su erección moviéndola, quería probarlo, saborearlo, lo empuje a

