Subimos a su auto y pocos minutos después llegamos a un pequeño restaurante que está ubicado cerca de la urbanización. Para mi mayor asombro el sitio es bastante familiar y sencillo. Nunca hubiera imaginado que un sujeto tan fino como él, le gustaría visitar este tipo de ambiente. ―Este sitio es encantador, Wilson. Recuerdos de un pasado maravilloso llegan a mi mente. Trago grueso. Siento que mis ojos se nublan por las lágrimas. ―¿Hice mal al traerte a este sitio? ―pregunta nervioso― ¿Quieres que nos vayamos? No puedo evitar que un par de lágrimas desciendan por mis mejillas. Las limpio con la yema de mis dedos y recupero el control de mis emociones. ―No ―niego con vehemencia―, pierde cuidado, solo son viejos recuerdos de una vida que extraño ―respondo con una sonrisa falsa―. Este sit

