Mi razón de estar con vos
-Dirás que mentí, en algún momento de nuestras vidas, y tendrás razón con eso, pensaras que fue puro sentimiento efusivo, de esos llenos de ilusiones pero con el tiempo decaen, para no salir más, tendrás razón, lo prometido por mi parte nunca cumpliré, pensareis vos, y tendréis razón, dirás que no solo me enamoré de vos, de otras, otra… me sacaras en cara mis errores y defectos, te lo aplaudo, porque tendréis tus razones, lo que te escribí en este diario lo que me hacéis sentir, ver, pensar, tocar y respirar, a otras también se los he dicho, a otra… puedes odiarme, y tendréis razón.. Pero te explicaré en estas últimas páginas de mi diario, creo en Dios pero soy algo escéptico, ver como la congregación es totalmente idiota por creerse más que los demás, los hacen más idiotas, eso me enfría. No decirte lo que siento, sino que lo escribo, porque me intimida decírtelo como lo hace la gente normal, y no soy de expresarme así, te podéis confundir con algunas páginas, algunas cosas que encontraras a través de ellas, carezco de conectivos pero eso no me preocupa, el presidente carece de igual manera, algunas frases suelen repetirse o son similares, eso pasa con nuestra situación sociopolítico de estas circunstancias, prometen mejorar, otros un cambio, pero terminan iguales, no hacen nada y empeoran las cosas, te confieso que no soy un chico genial, un gran escritor o poeta, no soy mejor que nadie, este diario no tiene sentido, así como no tiene sentido alejarme de tu lado, sabéis lo que escribí es de verdad, con respecto a muchas situaciones que me han pasado, por lo cual he tenido que escribir, para desahogarme, no quiero ser famoso, no quiero ser adinerado, reconocido, no quiero que me aplaudan con lujos, no me llena, tendré el mismo calzado, la misma ropa, porque el sueldo solo me alcanza para mirar cómo se me va en nada, no tengo nada, ¡Nada!, nada tengo, solo mi razón de estar con vos, ver como los laureles te hacen reverencia cuando pasáis con la sonrisa descalza por medio de ellas, El Sol en su arco es un farolito que alumbra tu camino, las libélulas y las luciérnagas son estrellas y deambulan a merced de la falda de tu cintura, eres esbelta, linda, bella, con esos ojos girasoles llenas de primavera a los míos, y los míos solo te dan café cuando te miro, las nubes bajo tus pies son alfombras blancas para que la pureza de tus pies florezca, y haga un jardín de querubes. Me besáis y me deshago en tus labios, abro mis ojos y me hacéis de nuevo en tu mirada, tu mano en mi pecho y sentís como mi corazón se expresa con libre expresión pero es censurado por lo políticamente correcto, y no soy correcto, me miráis sorprendida y yo juego con la dictadura del tiempo, a pesar que han pasado veinte segundos como si fuesen años, la tiranía se jacta a verme separarme de tus labios y me reprime para no decir lo que siento, me toca emigrar hacia los deseos de poder imaginar besarte de nuevo, vivo de ilusiones y me veo mal, me envuelve el totalitarismo de los nervios y no me salen palabras para hacerte libre de tus circunstancias, porque te veo real, en boca de todos, en chismes secretos que todos saben, ver como usurpan la riqueza de tu belleza para malgastarlos en esos debates de orgias parlamentarias, donde nunca se llega a algo bueno, te ven vulnerable y hiedes a mundo, no hay soldado valiente para pelear por vos sin recibir algo a cambio, me evitáis cuando trato de abrazarte, besar tus mejillas cicatrizadas, acomodar el fleco de tus cabellos, preguntarte como te fue en el día, preguntarte que hiciste, me evitas cuando quiero conversar, soy un campesino despojado de vanidad queriendo sembrar mis afectos en tu vida, para cosechar cariños en nuestras manos entrelazadas, caminando juntos hacia la iglesia un domingo por la mañana, verte libre, libre, me duele verte con el ultrajador mediocre, aquel que te ha tocado, que te trata a su machismo ocurrente, me duele ver como mueres por quererlo, a vos, que te quiero tanto, a vos que no supe apreciar tu belleza cuando niños, mi razón de estar con vos es que te quiero en el deleite de mis ojos.