Una vez el cuerpo de Fabio fue sepultado en el cementerio del pueblo pasaron aproximadamente 4 días y todo continuó como antes, los nuevos encargados de la servidumbre de la mansión Dushen se habían adaptado muy bien a su trabajo y su nueva vida. Thomas se encontraba tomando un café mientras leía la prensa en el despacho Santiago el nuevo mayordomo tocó la puerto diciendo: —Toc, toc toc —¡Le buscan señor! Thomas no esperaba ningún tipo de reunión ni visitas se levantó del sillón en donde se encontraba dejando tanto el diario como la taza de café encima del escritorio para abrir la puerta: —Yo no estoy esperando a nadie. —Patrón creo que es importante el hombre que está afuera dice ser un abogado de su padre —dijo el Mayordomo. El corazón de Thomas se aselero tan sólo un segundo la c

