En el hospital central de cundinamarca llega una mujer muy desesperada hasta la entrada del hospital en ropa de dormir. —¡Mi hija! , ¡mi hija! —gritaba la mujer—. Necesito ver a mi hija. Unos 10 policía corriendo hasta la entrada, para impedirle la entrada a la mujer. —¡No puede pasar! —El oficial bloqueo la entrada del hospital con su cuerpo—. Señora lo lamento mucho pero el paso está restringido. —Señor de verdad no puedo dejar a mi a hijita y su esposo solos. > pensó un oficial que estaba cerca de Doña María. —¡Un momento Martínez! —El oficial se acercó hasta donde su compañero—. Señora ¿Como dice que se llama su hija y su yerno? —Thomas Dushen y Melanei de Dushen. —¿Señora usted no está jugando conmigo? —¡Cómo se le ocurre oficial! —exclamo Doña María. —Le voy a llevar a

