El Alfa cerró sus ojos mordiéndose el labio inferior - ¿Qué va a pasar ahora? - Preguntó Gala, consciente del problema que va a generar todo esto, un escalofrío recorrió el cuerpo de Gala al pesar en Damon Lombardo.
La Manada de Gala estaba en plena búsqueda, ya que se habían dado cuenta de la desaparición de la Loba.
— Padre, debemos irrumpir territorio Vampírico - La voz de Gael derrochaba preocupación por la desaparición, sabían perfectamente que Damon estaba detrás de esto.
— No podemos desafiar a los Vampiros, sabemos perfectamente que ellos nos tienen en su poder - Alfa Apolo se llevó las manos en cien.
— No pienso quedarme de brazos cruzados - Espetó el futuro Alfa.
— ¡Alfa! - Exclamó uno de los Guardias - Se acaba de desatar la furia del Rey Vampiro, debemos atenernos a las consecuencias.
— ¿Qué ha ocurrido? - Fue la pregunta realizada por Alfa Apolo.
— Efectivamente, el Rey Vampiro secuestró a la Señorita Gala, pero alguien la ha sacado de la cabaña en donde la tenían.
— Desplieguen guardias en los Perímetros— Ordenó Alfa Apolo.
El viento dejó que la fragancia de los Vampiros se mezclará con el aire.
Mientras que Alfa Hendry había solicitado una camioneta para que viniera por él.
— El Rey Vampiro nos va a declarar la Guerra— Expresó Alfa Hendry, el Alfa más que nadie sabía que Damon era demasiado poderoso.
— Seré responsable de mis actos, yo te incité la marca ya está y eso es lago sagrado en nuestra especie - Gala se escuchaba segura de sí misma.
— No se trata de ti y de mí, se trata de los miembros de nuestra Manada, inocentes pueden pagar las consecuencias de nuestros actos - Pero entonces lo sintió, el Alfa sintió las pequeñas manos de Gala tomando sus manos.
— Este es nuestro destino y solo la Diosa Luna tiene una respuesta a lo ocurrido esta noche.
Hendry Dufour no era cobarde, pero como todo líder temía por su gente. La camioneta con el Logo de Luna Oscura se había detenido delante de aquella cabaña, el Beta era el encargado de traer algo de ropa a su Alfa, para Damián fue imposible no agachar la cabeza ante Gala en la Loba reposaba nada más y nada menos que la marca del Alfa de la manada al cual pertenece.
— Ha ocurrido algo Alfa, la manada vecina ordena la protección y solicita la ayuda de otros guardias, ya que Los Vampiros podrían desatar el infierno en esta noche madrugada.
Gala sintió que el aire no llegaba a los Pulmones la manada vecina era la de su padre.
— Dirige el Vehículo hasta la manada de Apolo - Ordenó Alfa Hendry - Además ordena a la Manada en Toronto que se preparen para mi llegada mañana - Aquello había tomado por sorpresa al Beta, pero no hizo ninguna pregunta.
La manada Luna Oscura era la Manada más poderosa de todas sus extensos territorios superaban al Territorio que manejaba el Propio Alfa Rey y el Bosque encantado había sido conquistado por Hendry 6 meses atrás ¿El problema? - El Rey Vampiro también estaba interesado en aquel sitio.
Tarde o temprano sus destinos se iban a cruzar.
Los vampiros avanzaban a gran velocidad, por supuesto solo una hora separaba a territorio Vampírico de las dos manadas con quienes compartía perímetro.
La camioneta de Luna Oscura se había estacionado delante del Perímetro Principal, de ella descendió Alfa Hendry.
— Informé al Alfa de la llegada de Hendry Dufour Alfa de la Manada Luna Oscura.
Segundos después Gala también descendió, pero los Guardias de su padre habían notado rápidamente que algo había cambiado en la loba y por supuesto que algo había cambiado, Gala Desmond había sido marcada por el Alfa que tenían delante de sus ojos.
Los instintos de Hendry eran sensibles, captando que la llagada de los Vampiros se estaba produciendo.
— Estén en posición - Ordenó el Alfa para Gala, fue sorprendente aquella orden y la manera en la que se Expresó dejo en claro que él era un Líder indiscutible, al mismo tiempo Alfa, Apolo y sus Guardias más preparados habían llegado.
La tensión era bastante, La Luna brillaba intensamente, el viento soplaba fuertemente, Gala agarró las manos de Hendry sabía que el Rey Vampiro estaba por detrás de ellos, ya que su presencia era imposible de pasar por alto.
Sus ojos rojos miraban furiosamente a Hendry y los Vampiros solamente querían acabar con los Licántropos que tenían delante. Damon intento de someter a sus poderes la mente de Hendry descubriendo que aquello era imposible, de esta manera Hendry se convertía en la primera persona que Damon Lombardo no podía controlar.
La marca de la Bestia había hecho lo propio tampoco se pudo infiltrar en la mente de Gala aunque la loba sentía un pequeño dolor de cabeza.
La madrugada los puso frente a frente, la Diosa Luna estaba jugando con su Hijo al dejar que marcará a la loba.
— Te doy un minuto de tiempo Gala para que vengas a mi lado de lo contrario todos se mueren - La voz de Damon envió escalofríos al cuerpo de los Lobos.
— Ella no se va junto a ti - Hendry soltó las manos de Gala dando un paso hacia adelante al mismo tiempo que el Rey Vampiro daba otro paso, sus seguidores también lo dieron con él.
— ¿Quién eres tú? - Damon hablaba con superioridad - No sabes a quién estás intentando enfrentarte.
— Por supuesto que sé dé tu grandeza y de tu mente asesina - Hendry volvió a dar otro paso, en cambio, Gala por primera vez sintió temor y sabía que era producto de la marca, el viento volvió a azotar dejando que el olor de Gala y de Hendry se mezclará en el ambiente.
— Te atreviste a marcar a mi Alma Gemela - La furia estaba por dominar a Damon y estaba a segundos de ordenar la masacre en la Manada.
— Lo hice - Hendry no era cobarde— la marqué estando en mi celo y en Luna Llena - Las palabras del Alfa logró que un Jadeo se emitiera de los presentes.