La mañana pasó muy rápida y ya estaba en la salida del colegio donde divisé a Adam muy llamativo como siempre recostado en su auto. Comencé a caminar para dirigirme a este, cuando justo apareció Tony a mi lado haciéndome brincar de susto por su presencia. - Te estaba llamando, creo que no oiste - Dijo y colocó sus manos en sus rodillas jadeando un poco por la agitación. - Lo siento iba distraída - Me disculpé y sonrió para volver incorporarse. - Quería recordarte de la cita - Alzó sus cejas y sonreí. - No te preocupes, lo recuerdo perfectamente - Reí colocando un mechón de mi cabello por detrás de la oreja. - No quería que te retractaras. - Tampoco lo iba a hacer. - Tengo muchas ansias de verte hoy - Besó mi mejilla y se fue de nuevo corriendo hasta entrar al colegio, sonreí para mí

