- Tienes que descansar cariño - La madre de Adam estaba a mi lado tomando mi manos - Debes comer algo o también vas a enfermar. - No quiero salir de aquí hasta saber que Adam esté bien - Tragué en seco. Mi madre había tenido que irse junto con mi padre a la oficina por el trabajo. Los chicos se quedaron el tiempo que fue posible, hasta que una enfermera les solicitó retirarse debido a la cantidad de espacio que consumían en la sala de espera. Miré mi pierna descubierta por el orificio del vestido y aún tenía las marcas de sangre. Me levanté y caminé al baño, vi mi reflejo en el espejo, tenía el maquillaje regado, cubierta de sangre y sucia, el cabello despeinado y una cara de angustia. Me lavé la cara con el pensamiento de que cuando Adam se despertara no le gustaría verme así. Para mi gra

