Me encontraba frente al apartamento de Stella. La puerta estaba abierta así que pasé. Observé a los lados y decidí gritar. —¿Stella? ¿Estás ahí? Nadie contestó. Me adentre un poco más y encontré a un Walter alterado, buscando algo que claramente no encontraba. —¿Necesitas ayuda? —¿Qué mierda haces en mi casa? ¿Cómo pasaste gilipollas? —La puerta estaba abierta —señale. Miró hacía atrás y maldijo por lo bajo. —Juro que no es un buen momento Sr. Maverick. —Llámame Thomas, somos colegas ¿no? Río con sarcasmo —Dudo que seas mi colega. Si estás buscando a Stella, no está, he tenido que salir corriendo de nuestra cita, por unos putos papales que no encuentro. —¿Cita? —pregunté desconcertado—. ¿Qué cita? —La de nosotros —contestó—. ¿No lo sabías? Ella te dijo que necesitaba tie

