Dos semanas después Día a día se turnaban para estar con Marisol, Mario y Juan Carlos debieron tomar el mando de las empresas por la ausencia de Marisol y Juan David, Pablo regresó a Madrid pero no dejaba de llamar para saber de Marisol. La noticia ya estaba en todos los medios, de muchos países, en espera de noticias negativas o positivas. Juan David ya no quería esperar más para que ella despertara, necesitaba tenerla en sus brazos, escuchar su hermosa voz y sus maravillosas demandas. —Ya pasó nuestro aniversario, no me diste mi regalo, ¿que esperas para despertar y hacerlo? —reclamó Juan David, viendo un movimiento de párpados. —¡Mi Sol! —exclamó Juan David viéndola, Marisol estaba despertando su mirada de confusión fija a un solo lado buscando respuestas en la presencia de ese h

