Meses después. Meses después y la felicidad reina en todos lados, las aguas estaban claras y la paz abundaba. Los buenos negocios seguían dando fruto y eso hacía feliz a todos. Rusia —¿Ya puedo salir de viaje sin que me estén vigilando? —reclamó Ángela, a sus padres y hermano. —Mi amor, no te vigilamos, solo cuidamos de ti —respondió su padre. —Puedes viajar donde quieras y cuando quieras —afirmó Ángel. —Voy a Japón, ya tengo los pasajes, vamos un grupo de amigas —les anunció muy entusiasmada, estaba tan feliz y cambiada que todos se alegraron por ella. Sin imaginar lo que pasaba por la cabeza de ella, sus planes y maldades planeadas con mucho cuidado. Madrid —Pablo estamos en la oficina —susurró Rocío, siendo besada por su prometido. —Lo sé y es rico saber que nos pueden descu

