50

1075 Words

—¿Sabías que lo que haces es acoso s****l? —cuestioné levantando una ceja y él sonrió ladino, mostrando los dientes. —No es acoso si parece que te gusta —sentenció, desviando su mirada a sus brazos, de donde me había agarrado inconscientemente cuando mi espalda no daba para mantenerse firme y no caer hacia atrás—. Tu cuerpo te sigue delatando —dijo y acarició mis piernas, las cuales reaccionaron a él. —Son impulsos. —Si, por supuesto —deslizó sus manos por mi cintura, para envolverme en sus brazos y empujarme a acortar los pocos centímetros que separaban nuestros cuerpos. No podía negar la tensión y conexión que sentía por ese hombre, a pesar de que lo seguía viendo como un completo desconocido, pero seguía tratando de entender el hecho de que se trataba de un mafioso y que llevaba una

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD