Se quedó en silencio, inmóvil. Se surmegio en sus pensamientos por un momento, mientras yo lo veía con los brazos cruzados. —No lo sé, si lo pones así, si suena una mala idea, pero, ¿que más podemos hacer? Bufé—. ¿No crees que él me pediría denunciar eso a la policía? —¿Denunciar? —se tapó la boca—. ¿Hasta allá? —Te amenazó, Lucas. ¿Que haces cuando un desconocido te amenaza de esa forma, sin siquiera conocerte?, mira lo que hizo para conseguir información —señalé obvia. —No lo sé —dijo y seguí mi camino—. Espera, ¿enserio lo denunciarias?, ni siquiera lo viste. —Se como es... —me detuve—. Bueno, un poco, lo recuerdo poco, estaba ebria. —¡Por eso!, ¿y si intentas averiguar que quiere? Rodé los ojos por enésima vez en la hora. —¿Como me pides algo así?, puede ser una trampa, puede

