Luego de pasar por el Starbucks más cercano y pedir su acostumbrado Hot Caramel Macchiato esa mañana, Jessica prosiguió hacia la 5555 Melrose Ave, Los Angeles, CA 90038, en específico al estudio ocho, de Paramount Picture. En cuanto llegó fue abordada por el asistente del director, quien enseguida le presentó a algunos miembros del equipo. Jessica se sintió muy cómoda entre tantos rostros amables. No era su primera vez entre cámaras, escenografías preparadas y gente que corría de un lado al otro. Sin embargo, nunca lograba acostumbrarse a todo eso. —¡Oh! Aquí estás —dijo Tony Skinner, el asistente de producción, mirando a alguien que se acercaba—. Te presento a Jessica —agregó. La nombrada se giró un poco para encontrarse con un hombre de cabello castaño, de piel blanca, pero sin lleg

