Llegamos al Teatro a bordo del coche de Bethany, entramos de inmediato y no vimos a nadie. Me acerqué a un hombre que barría uno de los pasillos y le pregunté dónde sería la audición. El sujeto no tenía ni idea de dicha audición y todo comenzó a parecerme muy extraño, sin embargo decidí esperar un rato más. Me senté junto a Benjamín y Bethany en unas butacas laterales al escenario. Los minutos pasaron y nadie llegó, no hubo señales de ningún tipo de audición, ni casting, ni nada. Comencé a impacientarme. —¿Dónde quedará el sanitario?— preguntó Benjamín. —No lo sé —respondí. —Vamos a buscar uno. También debo ir —Bethany se puso de pie y Benjamín la siguió. Los minutos transcurrieron y comencé a sospechar que tal vez se trataba de una broma, que desde alguna parte del teatro, alguno de

