Llegué al teatro y lo primero que hice al entrar fue saludar a todos con mucho ánimo, para luego comenzar a buscar el rostro de cierta dama entre los presentes. ¡j***r! Era una reacción espontánea. Lo hacía por inercia y debía dejar de hacerlo. Tenía que sacármela de la cabeza. La vi sentada al final del salón junto a sus amigos, Emily y Harry. Jessica se veía radiante, tan alegre… vivaz y me atrevo a decir que lucía mucho más hermosa que de costumbre. Sonreí al recibir el saludo cordial por parte de todos los presente y caminé hacia el escenario, colocando el montón de libros y papeles que tenía entre mis brazos sobre el escritorio. Me giré hacia mi elenco, compuesto por los estudiantes más talentosos de la Academia de Música y Arte Dramático de Londres. Les conversé acerca de lo que t

