Desperté y sentí un leve dolor en mi vientre, miré alrededor y no vi a nadie. La cirugía pasó. Lloré al entender que me arrebataron a ese pequeño ser que crecía dentro de mí, una criaturita que fue hecha con amor y ahora era solo un recuerdo. Me dolía el alma. Sentí que alguien entraba a la habitación. Era Bethany. —Adelante. Ya está despierta —le dijo a alguien. —¿Cómo te sientes? —preguntó Harry apenas entró—. Emily me contó lo que pasó. Lo siento mucho —miró alrededor—. ¿Y Benjamín? ¿Por qué no está aquí? —Por lo visto, Emily no te lo contó todo —comentó Bethany. —¿Contar qué? —El bebé que esperaba no era de Benjamín —le indicó Bethany a Harry. —¡Santa madre de Dios! ¿Quién era el padre? —Harry se escandalizó. —Corbin —le contestó ella de golpe. Harry abrió tanto los ojos que c

