Capítulo 8 Devin Becker Las Vegas Ese cuento se lo podía contar a otro, porque me daba la impresión que esta mujer buscaba algo, y yo había caído redondito en su telaraña. —Muy bien amigo, no se diga más y vámonos entonces. Les aviso a las chicas, que ya nos vamos—Se ofreció Daniel—Si eso no te molesta claro. —Está muy bien, avísales y mientras pido que alguien nos lleve, somos muchos para irnos en la moto. —Está bien. —Dijo resignado. Llamé a un servicio de transporte privado que llegó, en cuestión de minutos a mi departamento vacacional. Hanna y Susan salieron riendo y felices del departamento, como si ya se hubieran salido con la suya de volver con nosotros hoy en la noche a New York, pero no contaban con lo que yo, estaba por hacer a continuación. Nos subimos al vehíc

