Al día siguiente Londres Emma Ayer fue un día en el que volví a encontrarme con Dylan, él sigue siendo el culpable de todas mis sonrisas, él me descifra solo con verme, me desarma con su mirada, es algo que nunca cambiara, amo a este hombre con todas mis fuerzas, una vez más siento que solo junto a él quiero compartir mi vida, en fin, me desenredo de él, dejo sus brazos hasta que siento que me abraza por detrás mientras me levanto. –¿a dónde vas amor? quédate– me dice mientras besa mi cuello. –no puedo amor, tengo entrenamiento, deja de hacer eso no es justo, suéltame por favor– le digo girándome un poco. –Emma ¿te parece si nos duchamos juntos y desayunamos? –me dice con su voz ronca. –amor me encanta esa propuesta, pero tendrá que esperar, hoy debo llegar temprano, lo siento– le

