Errores de adolescentes

1546 Words
El cansancio debido al desvelo y el temblor en las piernas de Luna habían tomado el control de su cuerpo por completo. Ella jamás imaginó que unas noches de placer fueran a dejar su cuerpo en un 0% de rendimiento. No fue mucho lo que habló con su madre antes de lanzarse en su cama después de un confortable baño y dormir como una roca. Mientras, en el centro de la ciudad, se había alojado una elegante y extravagante mujer. Estaba observando cada detalle del lugar con una ceja anclada. —Todo ha quedado como usted quería. Dándose la vuelta y poniendo toda su atención en el ama de llaves que se había presentado, sin dudar empezaron las preguntas. —¿Ya tienes noticias para mí? ¿Quién es? ¿Qué tan cerca están? ¿Cómo se llama? —Su cercanía es mucha, señora —respondió la mujer algo tensa, ya que no sabía de qué manera ella tomaría la noticia. —Eso no es una respuesta, Clara. ¿Qué tan cerca están? ¿Desde cuándo salen juntos? Clara de inmediato le dio todos los detalles —Actualmente ella es su secretaria en presidencia, la envía a buscar con José cada día para llevarla a la empresa. Ellos almuerzan juntos y en ocasiones también acompaña en la cena al señor Thompson. —¿Eso es todo? —Hoy me enteré de que estuvieron juntos y desaparecidos durante los dos últimos días. Al parecer tienen una relación y al señor Thompson no le importa que todos se enteren de eso. —¡Mierda! —exclamó con evidente enojo. —Dijiste que estaba completamente solo y triste. ¿Qué sucedió? —Esta mujer entró a la empresa semanas atrás y después de ese momento se mantienen juntos. —Quiero saber quién es ella. Manda a qué investiguen todo. —Eso haré, señora, pero manténgase tranquila. —¿Tranquila? ¿Cómo diablos crees que estaré tranquila después de escucharte? Pensé que seguía solo. —Vuelvo y le repito. No creo que sea nada serio. Hace poco lo están viendo juntos. —Conozco muy bien a Adán y cuando se deja ver con alguien es porque le interesa de verdad. —¿Qué le pareció el lugar? —Eso se puede arreglar, perder a mi hombre por segunda vez no, así que busca quien se encargue de traer toda la información posible con respeto a esa intrusa. —Creo que no voy a necesitar de nadie y lo podré hacer yo misma. Ella la miró con una ceja anclada —¿Tú? —Sí, señora. Conozco muy bien a José. ¿Lo recuerda? —José es su hombre más cercano. —Lo sé, señora… Alguna vez tuvimos un romance y creo que podré intentar obtener información acercándome un poco, como en los viejos tiempos. —¡Seducción! Me gusta como piensas, por eso siempre nos vamos a llevar bien. Haz lo que tengas que hacer y tráeme información. A los enemigos debemos conocerlo para estudiarlo y estar en total conocimiento de sus vulnerabilidades. —Esta misma noche intentaré comunicarme con José para hacer posible que nos reunamos. —Solo no menciones que estás trabajando conmigo o no saltará una sola palabra. —¿No la quiere? —Todo lo que pasó con mi divorcio golpeó mucho a su jefe y si lo conoces bien, estás enterada de la lealtad y cariño que tiene por él. José ha sido su chófer desde la universidad. Ahora es su mayordomo y hombre de confianza. —Yo insisto en que si existe algo entre ellos no puede ser nada serio. Ustedes se casaron enamorados, su amor inició en la preparatoria. Y esos amores son para siempre. Eva se quedó en pausa y sus pensamientos la llevaron hacia el día que Adán llegó y los encontró en su propia cama. *Flashback* —¿Qué diablos es esto? —¡Adán! Mi amor lo puedo explicar. Adán estaba allí de pie frente a la cama, mientras su mejor amigo y su esposa. Su esposa. La mujer que había amado desde la adolescencia, la misma que le robó su primer beso y lo enseñó a sentir mariposas en el estómago. La mujer que amaba con su alma estaba allí, sobre cama desnuda, junto al hombre que, por cariño y lealtad, nombró a su hermano. —No hay nada que explicar… A mi regreso no quiero encontrarte en mi casa —se dirigió a ella con mirada fría —Y tú, tendrás que renunciar y largarte lejos, o te aplastaré con mi bota. ¡No los quiero volver a ver a ninguno de los dos! *Fin del flashback* Después de salir de sus pensamientos le respondió a Clara —No sale de mi cabeza la mirada que me dio ese día, fue una mirada de odio y despedida absoluta. —La rabia del momento lo cegó y es natural su enojo. —No sé en qué diablos estaba pensando, dejé mi estabilidad y tranquilidad por un poco de placer. —Errores de adolescentes. Ahora solo esperemos que no haya una relación, ni nada serio, entre el señor y la joven que lo acompaña. —Yo he regresado por mi esposo. Todos los humanos cometemos errores y aunque me toqué ir de rodillas para obtener su perdón, no me voy a alejar. Ella había regresado por su esposo y no estaba dispuesta a dar un paso en retroceso. Regresó con toda la intención de arreglar su matrimonio y ser feliz, cumpliendo todos los sueños pautados por su ignorancia precoz. Había caído la noche y Luna abrió los ojos por los pasos apresurados de su madre. Ella se asustó, pero al notar que se encontraba bien no entendía lo que estaba sucediendo. —¿Viste las noticias? —le informó su madre con preocupación aparente. —No. Acabo de despertar al escuchar tus pasos acercarse. ¿Qué sucede, madre? —Es que están diciendo que ese hombre ha fallecido en un accidente aéreo. Luna, sin tener confirmado de quién se trataba, sintió un fuerte escalofrío que inició en sus pies y terminó con una fuerte punzada en su pecho. —No entiendo de qué hablas. ¿Quién sufrió un accidente? —Estoy hablando de tu jefe. El señor Thompson. Ella le mostró las r************* y en todos lados se encontraba la noticias junto a las imágenes del avión destrozado. “De último minuto” El jet privado del empresario multimillonario Adán Thompson ha sufrido un accidente aéreo. No sé registró sobreviviente y es muy probable que el empresario haya estado a bordo, ya que tenía un viaje de negocios programado. La noticia sigue en desarrollo... —¡No puede ser! ¡No! Las lágrimas salían de los ojos de Luna de una manera involuntaria. ¿Estaba muerto? ¿Cuándo sucedió? Dolía y dolía mucho. Ella lloraba desconsolada y su madre la abrazó fuerte para darle consuelo. —Esta mañana nos despedimos y ahora no regresará. ¡No lo puedo creer! —exclamó entré lágrimas de tristeza. En ese momento fue por el control y encendió la televisión para estar al tanto de las noticias. Allí permaneció toda la noche y de su mente no salían sus encuentros y de la manera tan sutil que siempre fue tratada por él. Esa noche Luna no durmió y a la mañana siguiente su madre estaba muy preocupada por ella, pues sus ojos estaban hinchados y después de descubrir las marcas en su cuello podía entender que ya había una relación entré ellos. —Te voy a preparar café —tocó su cuello. —No quiero nada, y sí. Las marcas de mi cuello fueron producto de las noches que estuve en la cama del hombre que elegí para entregarle mi primera vez y ahora no regresará nunca más. —terminó llorando. —Hija, todo sucede por algo. —¡No lo puedo creer, no puedo! «Ring, Ring, Ring» —Hello. —Señorita, ¿cómo estás? —No estoy bien, José, ¿tienes alguna noticia para mí? —Necesito que nos reunamos. —Claro que sí. Él escuchó su voz apagada y llena de tristeza. —Tenemos que avanzar en una investigación pendiente. Él le dejó una carpeta de posibles compradores y creo que podemos encontrar alguna pista así iniciamos a buscar por allí. —¿Qué dices…? —Sí, las primeras pruebas arrojaron que la aeronave fue violada antes del despegue. —¿Fue provocado? —Todo indica que la caja negra fue violada, pero las cosas se mantienen en secreto para obtener más información. Ella se quedó muy sorprendida y de inmediato buscó la carpeta e inició a trabajar con lo que le había ordenado Adán antes de su partida. —Voy a empezar con lo que me dejó pendiente antes de marcharse y cuando lo tenga resuelto te muestro e intentas encontrar algo. —Sí, igual tengo que pasar y dejar unas cosas que me ordenó entregarle antes de viajar. —¿Dejó algo para mí? José se entristeció al hablar de Adán, pues solo habían pasado horas desde su última conversación. Era triste ver un hombre joven apagarse en un momento y más después de recuperar ese brillo especial en sus ojos después de meses de tristeza y dolor.
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