Mensaje recibido, pero sin ninguna respuesta. Esta situación hizo que el estrés llegara a la vida de Sol y para poder calmarlo tomó una pastilla relajante y se fue a la cama durante toda la mañana y parte de la tarde. Para no sentirse sola, su amiga la acompañó y también tomó pastillas. Mientras Luna llegó tarde a la empresa y al subir el ascensor se encontró con Adán, quien salía de la sala de juntas. Ella hacía un efecto en él que era muy visible y difícil de ocultarlo. —Buenos días. —la saludó con una sonrisa coqueta y mirada seductora —Tenemos mucho trabajo pendiente para hoy. —Disculpe la demora, se me presentó algo de imprevisto y no tuve otra opción que atenderlo. Su mirada estaba clavada en los tiernos y rosados labios de la dama, lo más excitante y delicioso, era saber que hab

