Despues de una carne asada alrededor de la fogata y con un manto de estrellas sobre sus cabezas, solo el movimiento de las caricias suaves de el, sobre el cuerpo de su damita en un silencio apacible, era lo único que se persivia, ella entre sus fuertes piernas y rodeada de su brazo se sentía dichosa, metió su mano debajo de su camisa y acariciando delicadamente, pasaba sus dedos tocando su piel desnuda, no había nesecidad de palabras.
Khor y los perros se habian echado al rededor de la fogata que formaba sombras y dibujos al aire, ellos eran los unicos testigos de aquel amor creciente, entre un Ermitaño y una Dama.
Podía sentir su aroma masculino y su respiración sobre ella, no podia negarlo, la derretia con su cercania.
Su tamaño e imponecia apartaba todo temor de ella y el al sentir la fragilidad y delicadeza de su esposa lo hacía sentirse su protector, empezaba a sentir algo que aún no tenía claro en su corazon, pero sabía que ella lo estaba haciendo crecer.
Casi al borde del sueño, escucho a su damita.
Doncan, dijo en su susurro.
Si.
Debemos ir a dentro, tengo frio y tu estas durmiendote.
Asenti, es cansancio...pero vamos.
Ella se puso en pie, con el detrás quien en un momento la alzó provocando un gritillo de ella...
Lo abrazo besando su mejilla y se adentraron a la cueva.
Quitándose la ropa observo a su mujer también hacerlo, pero cuando esta iba a ponerse su camison, el lo tomo de su mano y tirandolo lejos se lo impidio.
Quiero que duermas desnuda, dije serio mirando su asombro.
Solo asenti y me metí en el rincon arropandome con la sabana.
Me acoste en la orilla y la atraje a mi tomando su cintura sintiendo sus pechos a mi costado...
Sonrei ante la dureza que se manifiesto en mi entrepierna de inmediato y solo la bese en su frente y cerrando los ojos me dormi casi al instante.
No tenia sueño...así que me levante un poco al sentir su respiración pasiva y tranquila, mirandolo dormido...
Observe su rostro a la luz de una vieja lámpara y delinie con mi dedo su bello rostro, sus cejas tupidas al igual que sus pestañas y esa barba oscura y larga, suave entre mis dedos, sus labios rosados son tan apetecibles que provoca morderlos.
Eres tan atractivo...susurre y desendi mi vista por su cuello y hasta su pecho, su bello oscuro se habría camino en una hilera fina hasta más abajo de su ombligo, su cuerpo duro mostraba el trabajo que dia a dia hacia...
Bese su pecho sutilmente y volvi acostarme...
Eres mio susurre! para cerrar mis ojos.
...Al amanecer me desperte primero.
Tratando de salir lentamente, para no despertar a mi oso gruñón, me deslize hasta los pies y logré tocar el suelo, tomando una toalla la enrolle en mi cuerpo.
A donde crees que vas? dijo ronco y sin abrir los ojos.
Hah! grite y sonrei...buenos dias, me acerque y bese su frente...
Ire al río a bañarme, para luego preparar algo de comer, dije tomando las cosas de aseo caminando a la salida, cuando Khor y los perros se pusieron alerta.
Hola! buenos días bonitos!
HAhhh...grite sosteniendome porque no logré avanzar mucho, cuando me levanto sobre su hombro como si fuera un saco de papas...solo rei...bajame.
Cuando lleguemos! despues del desayuno nos iremos.
Esta bien, rei...pero puedo caminar!
Cuando llegaron, dejaron en la orilla la toalla y tomando solo el jabón entraron para tener un baño que se torno frio.
Ella recogió su cabello y delicadamente paso el jabón por su piel, mientras Doncan se sumergió en la profundidad.
Enjuague la espuma y terminé de asearme, cuando llego frente a mi nadando desde el otro lado del río, lo hacia muy bien.
Debes enseñarme, dije mirandolo enjabonarse.
Lo hare, pero no hoy, debemos volver.
Lo prometes?
Si, lo prometo...y sumergiéndome quite el jabón y termine de asearme...
Terminaste con las pieles?
Así es, solo falta cepillarlas.
Entonces iremos al pueblo, dije emocionada.
Quizás en un par de dias!
Me alegra, quiero enviar mi carta a nana.
Escuchame bien, dije acercandome a ella...
Espero que en verdad le escribas a tu nana y no me engañes, adverti.
No haría eso, puedes leerla no me molesta, dije sintiéndome confundida y enojada por su desconfianza...
Porque te engañaria?
Tu hermana lo hizo! afirme serio mirando sus hermosos ojos.
No soy ella, eleve mi voz y me dispuse a irme girandome, cuando me atrapo por la espalda.
Ava, dije tomandola en mis brazos por la cintura y pegandola a mi pecho...
Sueltame Doncan! exigi.
No...eres malditamente mia...
Doncan déjame ir...trate de soltarme pero es imposible es muy grande y fuerte para mi.
La gire y tome su barbilla para besarla posecivo...
No entendí mis malditos celos...por alguna razón su alegría de saber o tener noticias de las personas que quiere lo provocaron en mi, el imaginar de qué hubiera otro me enloquece.
Me comi su boca en un beso mientras sentía su delicioso sabor, pegue mi ereccion en su vientre y la escuche gemir y entregarse a mi voluntad.
Mis manos se deslizaron a su trasero y la levante enterrandome en ella.
Ahh Doncan!
Eso es, di mi nombre...Ava, hasta que se grave en tus ganas...
Y con fuerza la embestia, ella solo sentía la virilidad entrar y salir abriéndose paso en ella y rozar su sensibilidad en movimiento fuertes y profundos, gemir solo eso podia...
Mientras el devoraba con una pasión desenfrenada su cuerpo...
Maldita sea linda! dijo, al sentir su chorro vertirse en su mujer quien llegó al suyo succionando todo de el...
Ahhh! respiraba profundo mientras se escondía en el ancho cuello de su esposo.
Voy a confiar en ti, entiendes? no me engañes, ni me mientas damita, porque entonces si conocerás al ermitaño! declare en su oido agitado.
Me levante al escucharlo...con falta de aire...
Doncan escuchame! todos me han abandonado, no tengo a nadie excepto a mi nana y a Loren, ellos son todo para mi...
No voy a engañarte, ni mentirte...porque me aceptaste si ningún valor, más que mi ser.
No tengo nada que darte Doncan, nada...tomaste de mi lo único de valor que tenia.
Puedes leer las cartas, dije mirando sus penetrantes ojos azules con una mezcla de enojo en ellos.
Y si en algún momento quieres que me vaya de tu lado solo dilo y lo haré lo juro...
Pero no me abandones!
No lo hare, eres mi esposa, mia...te deseo, despiertas en mi el maldito deseo que creí muerto.
Solo lo bese, tome sus rostro entre mis manos y lentamente probé sus besos, su aliento y el ligero roce de su lengua con la mia hizo necesario más de el en mi...
Yo tambien te deseo ermitaño gruñon, susurre sobre sus labios.
Y movi mi cadera lento, subiendo y bajando, sentí cada centimetro de el y me gustaba lo deseaba...
Ahh!
Damita! y a su ritmo la hice mía, de nuevo, deseando no terminar.
Ahh, gemi y mordiendo mi labio termine sintiéndome saciada de el.
Sonrei al escucharla...y solo la deje terminar...
Me tienes a mi Ava, nunca estarás sola damita, solo la muerte me separara de ti.
Sus confesiónes fueron sinceras, ambos tenian temores e inseguridades, el de ser engañado de nuevo, algo de lo que no se podía culpar y ella de ser abandonada una vez mas.
Su posecividad sobre su damita aumento al escucharla, ella despertó el corazón que había enterrado aquel día...
Regresemos osito, dije en su oido...tengo frio y solo lo abrace fuerte.
Salí de ella al sentir su piel fría
y rei ante su apelativo...
No soy un osito, linda!
Lo eres, eres bello y hermoso como uno...
Como tu digas, dijo sumergiéndose con ella hasta el cuello.
Terminaron de asearse y salieron del río a comer algo para partir a casa.
Una vez llenos, alistaron todo y salieron...tranquilos y en silencio, ambos pensaban y meditaban cada uno en lo dicho y solo esperaban que el tiempo y la vida fuera bueno con ellos, por todo lo que habian sufrido.
Llegaron casi al medio día y descargando todo lo acomodaron...
Linda! ire a ver las aves...
Esta bien, preparare el almuerzo dijo, para entrar a la casa y viendo como su esposo, llamó a los perros con un sonoro silvido y junto con los caballos se dirigio al granero.
Tiempo despues tomaron un baño en forma, no era lo mismo que hacerlo en el río.
El fue y se recosto en el sofa, se sentia cansado, había terminado las pieles y las había empacado dejándolas listas.
En cualquier momentos irian al pueblo.
Salí mirando a Doncan en el sofa con solo su pantalón y a Khor echado en el piso, era una escena tentadora y tierna a la vez...
Que haces ahí?
Nada, solo te observo.
Ven, dije extendiendo mi mano.
Camine y saltando a Khor, la tome, para acostarme a su lado.
Eres pequeña, cabes en cualquier espacio, dije sobre su fino cuello.
Si, lo se...pero puedo darte una paliza.
Rei por su expresión...así?
Si, dije orgullosa y me voltee para verlo...reír.
Su risa es hermosa, podía admirar esos dientes blancos y perfectos, adornados por unos labios dignos de un beso y una barba oscura...no me crees? dije...divertida.
No...
Cierto, dije porque jamas podria con un hombre como el, de hecho que con ninguno...
Pero puedo tenerte debajo de mi cuando yo quiera...lo mire cuando su risa ceso y me sente sobre el sin dejar de ver sus ojos...lo vez, dije.
Puedes estar sobre mi cuando quieras, y metí mis manos debajo de su falda tocando sus muslos...
Eres una delicia, pequeña.
Detuve sus manos rápidamente...
No Señor Wallace!...usted está cansado y yo no quiero, dije viéndolo fruncir el ceño con una mirada oscura.
Me lleva contigo damita...
Hahhh! grito ella al ser levantada con fuerza y dejandola debajo de el...riendo ante su acción rapida!
No te mandas sola y mi cansancio lo quitas tu...dije lamiendo su cuello.
No espera Khor esta aqui...rei.
Gire al verlo levantado atento al movimiento brusco que habia hecho con ella y su posición era de ataque...
No te atrevas Khor, adverti con voz de alfa y solo lo vi echarse de nuevo...y chillar...
Sal de aqui...dije fuerte! y lo hizo salio obediente.
Wow! dije mirando a Khor salir, y mis ojos se volvieron a Doncan...
Eres un ermitaño gruñon y mando...
Pero a mi no me mandas...afirme seria.
Entrecerre mis ojos...eso crees?
Rei...que? que eres mandon y gruñon...Si.
Que no te mando?
No...dije, seria mordiendo mi labio y mirando los suyos.
Me levante y fui a cerrar la puerta del frente...
Eres mia Ava y te mando y ordeno todo lo que que se me pegue la gana y tu obedeces, entiendes?...
Y regrese y la tome como una pluma sobre mi hombro escuchandola reir, para llevarla a la cama...
Bajame, rei...no voy hacerte caso...no lo hare, no...rei.
Desvistete? ordene colocandola sobre el colchon.
No, dije sentada en la cama.
Ava!...adverti ante su juego.
Siiiii alargue mi respuesta.
No lo repetiré.
Lo mire sonriente...si lo pides con amabilidad.
Mi respiracion se agitó ante sus provocaciones y senti mi entrepierna palpitar con fuerza...
Ava Heinz...no voy a repetirte mi orden, si no te quitas la maldita ropa, te la voy a romper.
Mmm, pense y medite un momento, colocando un dedo sobre mis labios dando ligeros toques...
Creo Señor Doncan Wallace...
Que Nooo!...grite y sali corriendo...con el detras!
Ya veraz niña! dije cuando corrió y se escabullo de mis manos agilmente.
Nooo! corri por la sala riendo y me ubique detrás del sofá.
Voy agarrarte y cuando lo haga, vas a desear haber hecho caso.
No quiero hacerte caso, no soy tu hija...dije burlona.
Eres mas que eso, eres mi mujer, afirme...
Voy a ponerte las manos encima linda...y vas rogarme que te suelte.
Rei, no, eres un viejo lento y no vas a traparme.
Pequeña insolente...y lanzandome sobre ella corrió al baño, escapándose nuevamente su tamaño si es ventajoso.
Lo vez, soy más rápida que tu, rei...
Hahhh! grite de regreso al cuarto cuando me atrapo de la falda...
No sueltame, rei...pataleando sobre su hombro.
Te tengo...
Y ahora vas a ver lo viejo y lento que soy...dije entrando al cuarto y cerrando la puerta, con tranca para que no saliera, tirandola en la cama, viendo como no dejaba de reir...provocando mi risa también.
La hale del pie, mientras trataba de safarse de mi gateando...
No linda, estas en problemas ahora.
Rei cuando me halo al verlo sobre mi y acaricie sus mejillas...
Esta bien, me rindo, pero solo porque me atrapaste.
Entrecerre mis ojos, al sentir sus caricias...aun asi estas en problemas.
Asumo las consecuencias, Señor Wallace, dije y tomando su barba lo pegue a mi en un beso lento, cuando escuche mi blusa ser rasgada...y rei en sus labios.
Te lo adverti...linda!
Y el resto de la tarde fue para ambos placentera, entre caricias y muchos gemidos...