41. Presentaciones

2250 Words
Despues de un tiempo de café y de recreo en el lago, todos se fueron a preparar para el baile. Doncan se fue con Khor al encierro y se cercioro de que tuviera agua y comida, el evento iniciaba en escasas dos horas y no queria ningún incidente con el. Cerro la espaciosa jaula y salio en busca de su damita. El príncipe Arnold se fue con Rudolf a la habitacion y con la ayuda de su fiel mayodomo, que es su mejor amigo desde la infancia, quien le preparaba su ropa, el se tomo un baño, con los cuidado medicos que le habian indicado. Al igual que todos los demas, que se preparaban, para una larga noche llena de sorpresas. La Condesa, trajo a su doncella de confianza para que la ayudara con su atuendo, Rudolf la habia ubicado en una bella habitación digna de ella. Los hermanos Wallace se fueron cada uno a su cuarto para prepararse. Mientras Doncan hayo a su damita y se internaron en la habitacion a preparase también. Ellos estaban en la bañera, entre besos y caricias, con el delicioso aroma de las sales de lavanda y rosas vertidas en el agua. Los inciensos encendidos esparcian el mismo aroma en el aire. Mientras las manos traviesas del Duque sostenian las caderas humedas de su mujer. Ella solo se movia sobre el buscando su placer, mientras el se comia sus pechos y escuchaba sus gemidos, provocados por el. En un vaiven bajo el agua, alcanzaron su tan buscada liberación, mientras el sonreia satisfecho al haber terminado, con una respiración entrecortada. Quito el tapón de la bañera, dejando salir el agua, para tener una mejor vista de la perfecta desnudez de su esposa. Es hora de prepararnos linda, dijo acariciando su cintura y mirandola sobre el. Si, eso trataba de hacer, cuando te metiste a la bañera...interrumpiendome. No escuche que te quejaras, hace un instante. Doncan! dijo timida y sonrojada, pues aún sentía algo de vergüenza ante el. Solo rei, debemos tomar una ducha, pero esta vez de verdad, levántate...sal de mi. Tu, sal de mi, dije sonriendo picara. Reí con ella y levantandola me puse en pie, para salir de ella y ponerla en el piso. Tomamos un baño juntos y al terminar me vestí con ayuda de mi damita... Odio esta ropa, dije sentado frente al espejo, mirando el rostro de Ava, mientras cepilla mi cabello. Te vez muy atractivo, estoy segura que llamaras la atención de todos, tu traje es hermoso. No me importa eso, solo iré por ti a ese maldito baile. Osito no hables asi... Estoy muy nerviosa solo espero que todo salga bien, nunca he estado en medio de la realeza y no se como relacionarme o que platicar con ellos, quiero que te sientas orgulloso de mi. Escuchame linda, dije sentandola en mi regazo y mirando unos ojos preocupados. Ellos son personas normales, no hay nada diferente a ti o a cualquiera. A la mierda! si no les gustas. Doncan! no digas eso. Eres mi esposa y con o sin titulo, seguiras siendolo...entiendes? Si alguno te ofende o te hace sentir menos, lo pondre en su lugar y lo sacare de Ashford a empujones y patadas. Nadie en su sano juicio se meteria contigo, sabiendo quien soy...entiendes lo que digo? Si, entiendo...Te quiero Doncan. Lo se linda, yo tambien. Y di un beso en su cuello, aspirando su magnifico perfume, y estoy orgulloso de ti damita, eres mas buena que cualquiera de ellos... Ahora termina de vestirte, es tarde, yo iré con los hombres y enviare a una sirvienta para que te ayude. Si...dije levantandome para empezar a vestirme. Cuando Doncan me dio un beso corto y salío de la habitación, unos minutos despues sonaron pequeños toques en la puerta. Cuando escuche la música de la orquesta sonar y supe que habian empezado. Me hizo sentir bien, escuchar sus palabras, pensé que no significaba mucho para el, pero creo que me equivoque. Si me quiere, aunque sea un poquito...pense y sonrei. Al abrir la puerta entro una mujer joven para asistirme con mi atuendo. Duquesa, hizo una reverencia, soy Lilian, el Duque me envia. Hola, puedes ayudarme con esto por favor. Enseguida mi señora...dijo. Y colocamos cada una de las partes de mi vestido y el corse. Ella me ayudo con mi peinado y mi rostro también... Mientras abajo la musica sonaba y el bullicio empezo a llenar el lugar. Eres maravillosa Lilian, muchas gracias. Estoy para servirle, además no hice mucho, usted es hermosa y su belleza es natural. Solo la realzamos un poco, sonrio. Gracias de todas formas. Lilian, hay mucha gente? Si mi Señora, no paran de llegar. Me retiro ahora, llevare la ropa sucia a lavar, dijo tomando todo de una cesta y salio. Al terminar de vestirme, me observe en el espejo, mi vestido es de fiesta, muy hermoso y elegante de color oro. Tiene un precioso talle princesa, que ajusta mi cintura, un hermoso cuello de hombros descubiertos al igual que la espalda. La falda es amplia, sin exagerar con velos de organza y un hermoso lazo en mi parte trasera. Mis zapatos combinan con el vestido y mis guantes en tul, dan un aire muy delicado. Me veo y me siento como una princesa dije girando en frente del enorme espejo. Cuando escuche el fuerte sonido de un silbato, me asome discreta a la ventana y vi muchos carruajes negros muy elegantes y con diferentes escudos en ellos. Pero uno llamó mi atención es blanco con dorado, muy elegante y hermoso. Vi como una bella mujer, desendio de el, con un aire de realeza, acompañada por un guapo jovencito. Quien sera? me pregunte. Cuando toques en la puerta me hicieron saltar. Hahh! di un pequeño salto y me rei de mi, por estar de mirona, me reprendi. Duquesa! dijo Rudolf, esta lista? El Duque la espera al pie de la escalera...no podemos empezar sin usted. Si, en seguida voy, un momento, dije y corri, me coloque un poco más de perfume en mi cuello y me mire en el espejo... Te vez hermosa Ava Heinz, no lo eches a perder, hable para mi misma. Y caminando abrí la puerta, viendo a Rudolf sorprendido. Me veo bien, Rudolf? Es usted una belleza mi Duquesa. Sonrei, gracias...vamos dije tomando su brazo y cerrando la puerta. Ya empezaron, escucho musica? Si, las presentaciones iniciaron hace rato, conforme van llegando. Casi todos estan. Caminamos por un pasillo distinto, al llegar, Rudolf me solto. Espere un momento, dijo bajando hasta colocarse al lado de Doncan. Me miro y asintio, en señal de que iniciara a caminar. Empeze a bajar los escalones, despacio, viendo a Doncan esperandome y sonreirme discretamente. Para escuchar la música detenerse y una fuerte voz decir mi nombre... Momentos Antes... Al bajar con el maldito traje hecho a la medida y zapatos a juego, me sentia fuera de lugar, no era mi forma de vestir, pero estaba listo asi que fui a donde mi padre y hermanos se encontraban, estaban en el despacho terminando algunos detalles del evento. Estaban con atuendos dignos de la realeza como era de esperarse. Doncan hijo...ven acércate. Esto es para tu esposa, era de tu madre, dijo mostrandome una caja grande de terciopelo rojo. Es suya, dasela en cuanto baje. Que es? dije abriéndola y mirando una hermosa tiara de oro con rubies, esmeraldas e incrustes de diamantes, que simulaba una enredadera de rosas. Es hermosa, no recuerdo haberla visto puesta en mi madre. Tu abuela se la obsequio el dia de la boda, ni siquiera existias, pero se veia como una reina, dijo melancolico. Asenti, gracias padre, estoy seguro que le encantara. Tu tendras la tuya cuando la Condesa sea tu esposa, dijo señalando a Zhac con su bastón. Si padre...entiendo, respondio sonriente. Bien, porqué las joyas de la familia deben permanecer en la familia, afirmo serio. Si estan listos vamos al salon, aquí ya terminamos, dijo James. Al llegar, vi a una gran orquesta tocar, en el enorme salón. Y el anuncio de nuestros nombres y títulos, llamando la atencion de los presentes y el cesar de la música... El Príncipe de Irlanda Arnold Geral Wallace. El Duque de Ashford Doncan Artur Wallace. El Conde de Ashford Zhac Thomas Wallace El Marquez de Ashford James Percibal Wallace. Y todos reverenciaron los importantes hombres frente a ellos. Pero las damas y doncellas dirigieron sus miradas al imponente Duque el cual era imposible de ignorar por su evidente atractivo y presencia sobresaliente. Su padre y hermanos, se fueron a la entrada a dar la bienvenida, mientras Doncan más que fastidiado con la gente que no dejaba de observarlo, se fue al pie de las majestuosas gradas a esperar a su damita. Los carruajes seguian llegando al castillo de Ashford y el vocero anunciaba quien iba entrando mientras la orquesta bajaba los tonos del sonido. Hasta que todo se detuvo a anunciar la llegada del Rey su tio. Su Majestad el... Rey de Irlanda Louis William Wallace lll y la Reina Desire. Los principes... Gaspar Louis Wallace, Dorian William Wallace... Y la princesa de Irlanda... Delany Eunice Wallace... Y todos se inclinaron a ellos, hasta Doncan. Despues de todo era un hombre respetuoso de la autoridad, aunque lo hizo por su tio, pues no se llevaba con ninguno de sus tres primos, bueno con nadie. El Rey fue directo a su hermano menor, a quien abrazo ferviente, ellos se llevaban muy bien y por la enfermedad de Arnold, ahora su amor es más cercano, aunque la distancia y múltiples compromisos dificultaban un poco sus visitas. Todos observaron aquel abrazo y a la familia real. Arnold y el Rey se alejaron de la puerta y se adentraron a un tipo de tarima o escalón a desnivel. El lugar está preparado para que los Wallaces se acomodaran y pudieran ver a los demas desde un punto más elevado. Estaba todo bellamente decorado con tres asientos preciosos en el fondo en rojo y oro, en el centro de todo, y a los extremos sofas para los demas familiares, con mesas bajas, llenas de frutas y otros entremeses en medio. El Rey se sento en medio, la Reina a su derecha y su hermano a la izquierda, platicando y riendo. Los principes se comodaron en los sofas al lado de la Reina, dejando los de en frente a sus primos. La música continuo y algunas parejas estaban inquietas, pues querían bailar. Pero no podían hacerlo sin la invitada homenajeada de la noche, todos la esperaban ansiosos y curiosos pues se decia que su apariencia es impresionante. Su belleza se rumoraba por todo lo alto, así como lo odioso y grosero que es el Duque. Minutos despues la música volvió a bajar el volumen, al anunciar a una de los invitados... La Baronesa Melany Jones, viuda de Hamilton... y su hijo... Merloc Arthur Hamilton. Y todos miraron a la puerta y hubo cierta tensión en el ambiente, pues todos sabían lo pasado entre ellos hace años. La música se elevo, y la Baronesa y su hijo fueron guiados por sirvientes a su mesa compartida con otros nobles. Ella busco al Duque en la elegante área sobre ellos, pero no lo hallo. Un momento despues, girando su cabeza con discreción, lo miro al pie de las gradas... El ni siquiera la detallo, era como si no existiera para el y eso la molestaba la llenaba de despecho. El lugar se lleno y todas las mesas y sillas alrededor del gigantesco salón estaban ocupadas. Cuando Rudolf aparecio al lado del Duque, este se giro rápidamente, asintiendole y sonriendo discreto, mirando a su damita descender lentamente. La música se detuvo por completo y el vocero hablo fuerte... La Duquesa de Ashford Ava Wallace. Y todos se levantaron de sus lugares, excepto el Rey y sus acompañantes. Todos contemplaron su magnífica belleza e hicieron una reverencia. Doncan estaba embelesado mirando a su esposa descender de los escalones. Es una mujer hermosa y digna de un Duque...digna de un Rey, pensé. Descendió y sus miradas se conectaron, ninguno la aparto. No podia quitar mi vista de ella, no pude dejar de mirar la delicadeza y gracia que radiaba. Joder que es bella! pense. Hola osito! hable bajo para el, extendiendo mi mano. La tome con una sonrisa para mis adentros por su forma de llamarme...la bese y la hale suave, dando un beso en su frente. Hueles delicioso damita!...dije. Y me separe...levantando la caja que terciopelo qué posaba en mi mano. Rudolf llame... Si mi Señor...y se acerco. Y no hubo nesecidad de que dijera nada, el anciano levantó sus manos al ver la caja y Doncan la coloco en ellas. La abrió a vista y paciencia de todos, que se asombraron al ver aquella exquisita joya. Doncan! dije sorprendida y maravillada por aquel hermoso ornamento. Era de mi abuela y de mi madre, ahora es tuya, mi bella Duquesa. Y ella bajo en último escalon y se inclino un poco, para que su esposo la colocará en su cabeza. Cuando lo hubo hecho, la miro a los ojos y sin importar que todos estaban expectantes, la beso en los labios suavemente pero deleitándose en ellos. Eres mia Duquesa de Ashford, solo mia, dije separandome de ella, para que tomara mi brazo y guiarla al frente de toda la familia Wallace. Quienes no salian del asombro al ver aquel acto de amor de un odioso... Ermitaño y su bellísima Dama!
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