Se subieron al carruaje con Bernald de chófer y se enrumbaron al centro de la ciudad, con la compañía incomoda de su ex.
Y a donde se dirigen? pregunto Melany celosa y mirandolos.
No te incumbe, respondi.
Doncan! dije tocando su muslo y mirando su rostro molesto.
No te preocupes querida, conozco su carácter, dijo ella mirando la mano de Ava sobre la pierna gruesa del Duque.
Tome su mano y la entrelace con la mia, al sentir su tacto sobre mi...eso es algo que me gusta, me hace sentirla mia.
Solo será un paseo, es todo hable para romper la tensión, sintiendo la mano de Doncan sujetar la mia posesivamente...
Sigo molesta con el pero no queria ser evidente ante ella.
Ya veo, hay lugares muy hermosos y románticos aquí, dijo con algo de amargura y fastidio.
Gracias, lo tomaremos en cuenta, le respondi amablemente...
Y tu hijo donde esta? pregunte curiosa.
En el centro, en clases de esgrima, de hecho voy por el, mi carruaje lo llevo, por eso les pedí el aventon.
Entiendo, es un gran talento, requiere agilidad y gracia, le hable.
Si, así es, recuerdo que era uno de los pasatiempos preferidos del Duque, dijo mirando sus manos entrelazadas y su rostro serio mirando por la ventana.
De verdad! no lo sabia, dije sin pensarlo.
Conoces muy poco de tu esposo, dijo sisañoza y con una sonrisa maliciosa.
Solo la mire al escuchar su mala intención y gire mi vista a mi damita, prefiero la caza linda y levante su mano para besarla y mirar sus bellos ojos.
Solo sonrei, si, lo se y eres admirable, dije mirando el azul intenso en sus ojos.
No hablaron mucho, porque Ava no quiso seguir insitando su mala actitud y Doncan no le dirigio la palabra, a el simplemente no le importaba. Llegaron al centro y Bernald estaciono el coche, para bajarse y ayudar a la baronesa...
No vemos querida y gracias por el favor, dijo mirando a Doncan, el cual ni se inmutó, ni la miro bajar.
De nada, es un gusto ayudarla baronesa, dije.
Y Bernald se asomo por la puerta...
A donde vamos mi Señor?
pregunto.
A donde quieres ir linda? me gire para mirarla.
No lo se, no conozco nada aquí.
Si me permite mi Señor, puedo recomendarle un buen lugar.
Adelante, Bernald, dime.
El Boulevar, es un excelente lugar, hay de todo Señor, esta a unos 15 minutos de aqui.
Que te parece Ava, quieres ir?
Sonrei y asenti sin mucha emoción, mi ánimo no estaba para paseos, no con la discusión dándome vuelta en la mente.
Entonces llevanos, Bernald.
Si Duque y cerró la puerta, para subirse e ir al bello lugar.
Linda, dije mirandola sería y pensativa, sabía que estaba indispuesta por la discusión.
Si, conteste algo triste.
Mirame, ordene.
Lo hice, lo mire a los ojos.
Perdóname, por mi maldito comportamiento de estos días...supire, y por lo de esta mañana.
Porque actúas así conmigo? dije seria.
Por imbecil, porque no controlo mis celos, por eso.
Celos? de que?...solo íbamos chicas.
Lo se, ven aquí, dije tomandola de su cintura, para sentarla en mi regazo.
Solo lo mire, su mirada indica que si lo decía en serio y algo más que no desifre.
Me perdonas? dije mirando sus ojos.
No, lo volverás hacer?
Lo intentaré linda, sabes como soy.
No, la baronesa dijo que no te conozco recordé diciéndole.
Frunci mi ceño, no me importa lo que ella o cualquiera diga...
Ava, mi linda damita...
Eres la única que me conoce como soy, la única que conoce mis maneras y mi forma, acaricie su mejilla.
Y la que te soporta, sonrei con desdén.
Rei también, si, así es...
Entonces me perdonas? dije expectante.
Suspire, si, te perdono, eres mi esposo Doncan.
Bien, dije tomando su mano para besarla y acercarme a sus labios, para sentir su suavidad.
Doncan? dije en un susurro al sentir su dulce beso.
Si linda, dije desendiendo a su cuello, con besos ligeros.
La baronesa sigue enamorada de ti, lo sabes...verdad?
Me aparte para mirarla y suspire, no lo se, tampoco me importa, Ava, eres mi esposa, ninguna otra tendrá tu lugar y la única que quiero que se enamore de mi, eres tu, entiendes eso linda?
Quería decircelo, pero las palabras no me salian, quería decirle...
Te Amo, pero quizas deba buscar la ocacion, una que sea especial para ambos, aunque suene cursi.
Ya lo estoy osito, estoy enamorada de ti, dije algo timida y sonrojada.
Me gusta saber eso, dije regresando a su cuello y besando un poco mas pasional...
Linda porque no regresamos a Ashford, despiertas en mi la nesecidad de ti, quiero tomarte.
No, quiero ir a pasear y comer, me lo debes por grosero y tosco, dije directa.
Me lleva! replique, pero sabía que era cierto... me pones duro damita.
Doncan! dije asombrada por sus palabras.
Solo tome su mano y la coloque en mi hombria...lo sientes, sientes lo que provocas en mi y no resistí y la bese con ganas, con nesecidad, una que empeoro y provoco en mi un placer inmenso al escucharla gemir ante mi beso.
Un ligero gemido salio de mi al sentir su fuerza precionarme hacia el, en un beso exigente, que me hacia entender su nesecidad, una que tambien desperto en mi...
Espera! dije sobre sus labios.
No quiero esperar, eres mia Ava y voy a tomar lo que es mio, dije metiendo mi mano bajo su falda...
No! Doncan por favor, susurre, sobre su boca, tratando de detener su mano...este no es el lugar para esto...jadee.
Solo la escuche, cuando senti que las voces de las personas a nuestro alrededor estaban muy cerca al disminuir la velocidad, así que no me quedo más remedio que detenerme...
Toque suavemente su piel debajo de la tela y me contuve, pero la deseaba, ella se convirtió en una nesecidad para mi pero no deje de tocar y besarla...
Me perteneces linda, hable mientras escuchaba el sonido de sus discretos gemidos y tu placer también...no voy a permitir que te alejes de mi.
Doncan, no quiero alejarme de ti, es solo que no confías en mi, dije con sinceridad.
Lo se, eso es algo difícil para mi.
Si...dije pegando mi frente con la suya al escucharlo, pero debes confiar en mi, repetí triste!
Debes tenerme paciencia dije mirando su rostro, no soy fácil de tratar, lo sabes.
Solo pude asentir, cuando un beso cargado de ternura me sorprendió.
Sonrei, al sentir que correspondio mi acercamiento mientras su respiracion me indico que le gustaba...
Aun estas molesta linda? hable acariciando su pierna debajo de la falda y queriendo más de ella.
Iba a responder, mirando sus ojos deseosos y con algo más en ellos que no podía entender, mientras su mano urga bajo mi falda con caricias suaves... Cuando el carruaje se detuvo.
Acomódate la falda, creo que llegamos le hable.
Solo asenti y volví a mi lugar, acomodando mi falda, cuando la puerta se abrió.
Señor! llegamos...dijo Bernald.
Estamos bien Duquesa, dije tomando su menton para mirarla.
Si, dije bajo.
Sonrei y di un beso corto, bien...vamos y sali primero para ayudarla a bajar.
Saque unas monedas y se las di a Bernald...ve a comer algo, volveremos en un rato, cuida el carruaje.
Si mi Duque...gracias.
Le extendi mi brazo a Ava el cual tomo y nos encaminamos al Boulevar.
Nos adentramos observando los ventanales de las tiendas, mientras sentia las miradas de todos sobre nosotros, algo que me fastidia y odio. no entiendo que demonios ven tanto, hable y Ava me escuchó.
Bueno, Señor Wallace es usted muy grande y atractivo, declare.
Más bien creo que eres tu mi bella dama, respondí.
Había toda clase de tiendas y restaurantes, también bancas y fuentes.
Solo caminamos por las empedradas calles, observando parejas y niños con algunas mascotas.
Te gusta Ava?
Si, es maravilloso, gracias por traerme...
Podemos sentarnos allá, señale un hermoso lugar con césped.
Bien, dije y fuimos al lugar...
Me sente al pie de un gran árbol de arce y metí a mi esposa entre mis piernas, me sentía posecivo al ver la mirada de los hombres sobre ella.
La tarde es hermosa, dije mirando el lugar con mucho movimiento alrededor y me recoste en el pecho de Doncan...
Se sentía cálido, es mi lugar seguro...pensé.
Creo que caminamos bastante, me duelen un poco los pies y me dio hambre.
Quieres ir a comer?
Si, pero esperemos un momento más, mientras mis pies descansan un poco.
Sonrei...y bese su cabeza sintiendo su aroma a flores, hueles delicioso linda, tu aroma lo es.
Sonrei...Osito?
Si, respondi acariciando su cadera.
Háblame de ti.
De mi, porque?
Si, de ti, quiero saber lo que te gusta, dije girandome un poco para verlo.
Linda, no tengo nada que decir, no lo se...
Sabía que ella preguntaba por el comentario cizañoso que hizo Melany, por eso y otras cosas no quiero que se acerque a esa mujer.
Por favor, dije acariciando su barba.
Suspire, me gusta la caza, las armas, los caballos y tu, dije mirandola.
Sonrei y que más.
Linda, no lo se, se directa que quieres saber?
Todo! eres mi esposo y quiero saber lo que te gusta y lo que no.
No me gusta que desobedezcas, no me gusta los modales, ni tampoco andarme por las ramas y menos las mentiras....
Ya me conoces, soy lo que vez, no tengo nada más que decirte.
Sonrei y lo bese suave en los labios...
Te Quiero Doncan Wallace, creo que demasiado para ser sincera.
Ava! dije mirando sus hermosos ojos verdes, un hombre como yo no merece a una dama como tú.
No digas eso, eres el hombre más hermoso y gruñon que he visto, no te cambiaría por ninguno.
Entrecerre mis ojos...De verdad?
De Verdad! afirme mirando sus labios y acariciando sus mejillas.
Haces que mi sangre hierva, linda y que llegue a lugares que solo puedo susurrarte, pero que ya conoces, dije atrapandola en mis brazos y pegandola a mi para fundirme en sus labios.
Solo lo bese, con calma despacio, sintiendo sus labios atrapar los míos y el roce de su lengua pedir permiso para continuar en un beso más profundo...
Espera...jadee, no es lugar para esto, nos verán y nos van a hechar por exhibicionistas.
Nadie nos ve linda, dije mordiendo su labio suavemente...
Quiero ir a casa y quitarme las ganas de ti.
Solo asenti y di un pequeño beso muy suave, separandome y lamiendo mis labios...
No, primero vamos a comer, sonrei.
Bien, dije...pero no he terminado contigo.
De acuerdo, sonrei y me levante para ir a buscar un lugar, con mi grande y atractivo esposo a mi lado.
Así lo hicieron caminaron de regreso por el Boulevar admirando y detallando todo, hasta que encontraron un acogedor y romántico lugar.
Un pintoresco café llamado Wally's donde se sentaron en una mesa para dos a la luz de las velas, ya que la tarde casi noche pintaba la escena.
Pidieron su comida y Doncan admiraba la belleza de su esposa y la distinción que la caracterizaba, es delicada y muy femenina, algo que lo atraia, que lo provocaba.
Ava tomo su café mirando a su esposo, quien la tomó de una de sus manos y la beso mirando su alianza.
Sus pedidos llegaron un momento despues y comieron tranquilos en compañía uno del otro, hasta que su paz fue interrumpida por Cindy quien los vio mientras hacía compras de última hora para su ajuar de novia.
Duques saludo feliz! llamando la atención de los presentes.
Condesa, respondi alegre también.
Que haces aqui? pregunte mirandola cargada de bolsas acompañada de una joven chica.
Estoy comprado algunas cosas que me hacen falta para mi boda.
Ya veo, dije...siéntate acompañanos.
No interrumpo? pregunto.
Si.
Doncan! no...siéntate...rei.
Si, pero siéntate rei también, me caes bien, le hable, después de todo serás mi cuñada.
Lo se, gracias...también me caes bien, le respondio.
Y halaron dos sillas y platicando la velada se torno divertida por lo menos para Ava, porque Doncan se ubico a su lado y colocando su brazo al rededor de la silla de su mujer, el se mantenia serio y callado solo escuchando, los chismes y críticas que ellas hacian, cosas sin sentido para el, cosas de mujeres.
Pero se deleitaba con la risa y felicidad de su esposa, quien lo dominaba con sus acciones y lo enloquecía con su conducta hacia el.
Despues de un largo rato y sus estómagos satisfechos, Cindy y su doncella se fueron, al igual que ellos.
Caminaron hacia el carruaje, encontrando a Bernald, sentado sobre el, esperándolos.
No te bajes, le hable yo me encargo.
Si Señor, respondio cuando el movimiento de ellos abordando se sintió y el golpe en el techo sono, haciendo que avanzara hacia Ashford.
Te gusto el paseo linda?
Si mi amor, fue magnífico, me diverti mucho...gracias.
Bese su cabeza y la atraje a mi, me alegra escucharlo...
Me gusta oirte reír y verte feliz.
Solo lo escuché y me recoste en su pecho sintiendo su calor y esa protección que me agradaba.
No hablaron más, avanzaron sintiendo los movimientos del camino y mirando el manto de estrellas adornar la noche, atravez de la ventana camino a su majestuoso lugar, el Castillo de Ashford.