Al entrar junto a Walter vi a uno de los Brennan estatico mirando a Ava y supe porque...
Mierda! lo sabia...
Haciendo hervir mi sangre, mientras los demas se ubicaban en sus lugares...
Me quede un momento esperando a que todos se acomodaran.
Cuando Ava vino y acercandose tomo mi mano entrelazandola con la suya, solo la sujete fuerte y la mire a los ojos...
Satisfecha? le pregunte.
Si, gracias, Hanna es maravillosa.
Aquí están sus lugares Señores Wallace, interrumpio Hanna.
Solo avanzamos y nos sentamos, realmente estoy incomodo, no quiero estar aquí, maldicion!
Hijos, ya conocen a Doncan, pero ella es Ava Wallace, su hermosa esposa, quien quería conocer a sus vecinos, dijo Hanna.
Y todos la saludaron amables, mientras que Kalan y Reni no les quitaban los ojos a ellos y los miraban cada vez que podían, les habían gustado y les atraian, tanto que ellos se percataron de esas intensas e insistentes miradas, las cuales solo ignoraban.
Todos iniciaron a comer entre platica y risas.
Ava tomo la mano de su esposo e inclino discretamente su cabeza y dio gracias, solo Doncan lo noto y no pudo evitar esperar a que ella terminara para comer.
Al hacerlo, todos los demás lo habían notado quedándose quietos y en silencio, ella levanto su cabeza y abrió los ojos, sorprendida y sonriente.
Adelante pueden continuar, dije.
Y todos lo hicieron, retomaron su almuerzo.
Doncan lo hacía en silencio, mientras a su alrededor había un mercado, era algo a lo que definitivamente no estaba acostumbrado y no le gustaba en lo absoluto.
Ava por su parte miraba y sonreia, mientras su etiqueta en la mesa se notaba.
De donde eres Ava? pregunto la pequeña Keisy.
Soy de New York en América.
Y eso donde es, ma?
Muy lejos, mi amor.
Y tu familia? dijo Levy.
Soy huérfana, mi padre murio hace 6 meses, mi madrastra y hermana están alla.
Ohhh! eso es terrible y lamentable.
Ya estoy mejor, Hanna, gracias.
Y como la conociste Doncan? pregunto Walter.
La mire serio, vino a dejarme un recado.
Al escuchar su respuesta solo sonrei y le guiñe un ojo haciéndolo fruncir el ceño.
No se conocian? pregunto Renata, con curiosidad.
Lo estamos haciendo, respondí y tome su mano con la mía, la cual se miraba grande debajo de la mia.
Kalan solo observo la escena en silencio y con celos de aquel imponente y odioso hombre, incrédulo de que una mujer, como ella fuera esposa de una bestia como el.
Pero no dejaba de mirarla, lo habia cautivado.
Kalan es atractivo y después de su padre estaba el, asi que tenía las riendas de todo.
Puedo ir a visitarte Ava?
Claro, aunque nuestra casa es pequeña, espero no le temas a los dragones, dije riendo.
Si les temo, pero si no te hicieron daño a ti, a mi tampoco, sonrió.
Dragones? pregunte al escuchar la conversación entre Ava y la niña.
Te lo explicaré luego, querido, le dije mirandolo molesto.
Pueden pasar la noche aquí tenemos habitaciones extra, dijo Hanna.
No, muchas gracias, tenemos animales en casa que nesecitan atención, no podemos abandonarlos, dije sabiendo que Doncan respondería grocero.
Cierto, nos pasa lo mismo, dijo ella.
No llevan mucho de casados, verdad? pregunto Noah.
No, no mucho, conteste mirando como Renata no dejaba de mirar a Doncan, conozco esa mirada, es la misma que Dayana tenía cuando un hombre le gustaba.
Doncan! ya que estas aquí crees que podrías ayudarnos, debemos levantar un molino, no es muy grande pero si pesado y nos falta un poco de ayuda, mi espalda esta mal y no puedo hacer muchas cosas, son cosas de viejo.
No tienes que hacer nada padre, nosotros haremos los trabajos y no debes comprometer a Doncan, dijo Kalan molesto.
Sabes que falta un hombre y nesecitamos con urgencia ese molino, dijo Walter con autoridad.
No tengo problema con ayudar Kalan, si mi esposa llegara a nesecitar algo en mi ausencia, cuento con ustedes, se que le ayudaran.
Así será, no lo dudes, dijo Hanna.
Ayudare, respondi ante la petición de Walter y mirando el enojo de Kalan, luego de eso debemos irnos, el camino es largo, hable mirando a Ava y no quiero llegar de noche.
Esta bien, terminemos de comer y les ayudas, respondi, sabiendo que el no es sociable.
Así lo hicieron, almorzaron tranquilos y al terminar fueron a unos 25 metros de la casa donde colocarían un molino de viento que les ayudaría a bombear agua para los animales y los siembros.
Las mujeres, querían ver como levantaban la torre, pero era un poco impresionante para Ava, que no estaba acostumbrada a ver este tipo de trabajo bruto.
Walter les explico como debía levantarse y colocarse la torre, el solo dirigiría el trabajo.
Había puesto a Doncan con unas cuerdas al lado de Kalan eran los mas grandes y fuertes y su trabajo constaba de halar las cuerdas hasta que la torre cayera en los hoyos y luego levantarla, mientras los demas se unian a ellos, los chicos con caballos empujaban la torre, que es de una robusta madera, en ella montarian las elices.
Doncan se quito la gabardina y la camisa, hacia mucho calor y era su única ropa para volver, se dirigio a su esposa y mirandola serio con una sonrisa de lado casi invisible se las extendio, ella admiraba la forma masculina y sumamente atractiva de su esposo y sin pensarlo tomó aquellas prendas y las abrazo a su cuerpo sintiendo el aroma a cuero, sonriendole.
El dominante y marcando territorio ante los hombres a su alrededor y sobre todo Kalan, tomo su mentón y dio un beso corto en los labios de su esposa, para ir a su posición.
No era la única Renata miraba con mucha malicia aquel cuerpo bien formado y marcado.
Doncan recogió su cabello en una cola y a la orden de Walter iniciaron todos a halar con mucha fuerza.
Eso es peligroso, dije ya que nunca habia visto este tipo de labor, aunque ver a Doncan así, me hacia desearlo, sus brazos son fuertes y sus venas saltan sobre su piel mientras tiran, el sudor lo vuelve irreal y sumamente seductor...
Me siento acalorada por la visión tan sensual frente a mi, que prefiero retirarme.
Hanna, iré al porche tengo mucho calor y esta más fresco allá, dije.
Por supuesto ve!
Yo te acompaño dijo Keisy.
Y ambas caminaron de regreso a la casa, platicando cosas habituales, mientras todos y Doncan la miró alejarse.
Hanna y Renata no se fueron del lugar, ellas permanecerian allí, Hanna por si ocuparán algo, ella es muy servicial, pero Renata solo por Doncan y de alguna manera el que fuera prohibido lo hacía más atractivo.
Una hora más tarde, la torre estaba en su lugar y los hombres exaustos y muy sudados.
Tomen esta bebida les hará bien, dijo Hanna, dandoles limonada.
Debemos irnos Walter, dijo después de haber bebido de un sorbo el liquido.
Gracias Doncan por tu ayuda dijo estrechando su mano.
Solo asenti y me dirigí a la casa donde se había ido Ava, al llegar la llame y no contestó, escuche voces en el frente de la casa y me dirigí ahi, tomando a Arcon.
Reia y platicaba con la bella Keisy, cuando me pareció escuchar la voz de Doncan, pero ella hablaba tan fuerte que no supe si era cierto.
Cuando lo vi aparecer a un lado del portico, asustando a Keisy, que le tenía un poco de miedo.
Damita es hora de irnos, anuncie.
Si, solo me despedire de Hanna, dije levantandome de una cómoda mecedora.
Y dicho eso llegaron, saliendo por la puerta junto con Renata y hombres Brennan.
Hanna, es un gusto conocerla, muchas gracias por su hospitalidad.
Oh! querida eres tan amable y usas palabras tan correctas, que es imposible no quererte, son bienvenidos cuando lo deseen...y abrazandola fuerte se despidieron.
Señora Wallace, dijeron los jóvenes que besando su mano se despidieron también...
Kalan duro más tiempo de lo debido, a vista y paciencia de todos, disparando los celos de Doncan, que no lo soporto.
Ella trató de halar su mano, pero el la sostuvo.
Suficiente! grite y las miradas asesinas entre los dos no se hicieron esperar.
Subí los malditos escalones, cuando Ava me impidió avanzar colocando sus manos en mi pecho.
No vuelvas a tocar a mi esposa, adverti señalandolo molesto.
Kalan! grito Walter, ante lo visto, haciendo que este se retirara, con burla, sin decir una palabra.
Doncan lo lamento...dijo Walter.
No dije nada.
Vamonos querido, dije mirando sus ojos turbios y airados.
La tome de la mano, para ayudarla a bajar y subirla al caballo, para salir de la propiedad a prisa.
Monte silvando para llamar a Khor, que llegó como un rayo y nos encaminamos a casa.
No te pondrás la camisa? pregunte con cautela, sabiendo que esta muy molesto.
No, tengo calor, dije cortante.
No sabía que decir, solo guarde silencio mordiendo mi labio inferior y me recoste en el.
No quiero que te acerques a Kalan Brennan...escuchaste?
No lo hare, pero no te molestes conmigo.
No dijiste nada!
No me diste tiempo, dije levantandome para mirarlo.
Si hubiese dado más tiempo el maldito te hubiera besado.
Doncan! que dices, yo no permitire eso, no soy así.
Así como?
Como mi hermana, dije molesta.
No se como es ella, ni como eres tu! afirme enojado.
Porque no me permites acercarme...hable alto.
Cuando lo hago eres grocero y cortante conmigo, lo mire molesta, cruce mis brazos y me gire de frente separandome de él y mirando el camino.
Entrecerre mis ojos, respirando fuerte...
Maldicion! tiene razón, pero no puedo evitar ser así.
Solo mantente alejada de el, no aguantare esto una segunda vez, dije pensando en lo que había pasado con Melany, pero eso ella no lo sabia.
Ya te escuche, afirme.
Un rato despues ella no se recostaba a mi, seguía molesta...
Me lleva! contigo...
Te dolerá la espalda si vas en esa posición.
Solo levante mis hombros.
Sonrei, al mirarla tan caprichosa, me acerque a su oido respirando su delicado aroma...
Acércate a mi, es una orden damita y no pude evitar urgar un poco en su cuello...
Si no lo haces voy a obligarte, adverti.
Me estremecí al sentirlo tan cerca, santo cielo, pero al escuchar sus palabras lo hice, lo hice sumisa.
Buena chica, dije exitado.
No era una niña? hable.
Quien?
Renata, no es una niña.
Lo es para mi.
Le gustas y mucho, dije celosa.
No me importa.
Tengo lo que quiero y di un beso en su cabeza.
Doncan?
Si.
Si Day, te hubiera enviado la carta por correo, te hubieras casado con Renata.
Es una niña, te dije.
No lo es, tiene 18...además es bella.
El si hubiera no existe!
Lo habrías contemplado? pregunte.
Suspire...No, si, no lo se mujer y no quiero hablar más de esto.
Tu eres mi esposa y serás mi mujer...es lo que importa.
Sonrei, satisfecha.
El ermitaño, así te dicen.
Lo se.
Keisy me contó muchas cosas que hablan de ti.
Así?
Si muchas cosas son irreales, dicen que matas gente y que tienes un dragón que lanza fuego y come hombres.
Rei, me alegro!
Te alegras, porque?
Porque así se mantienen alejados.
De verdad que eres un ermitaño.
La única que estará cerca de mi, serás tu damita.
Seguro? dije levantandome para mirarlo.
No tengo porque mentir, dije mirando sus bellos ojos que cambiaban con la luz del atardecer.
Avanzamos y un rato despues, me detuve un momento, para estirar las piernas un poco, no queria que Ava se entumiera, ya que aún faltaba la mitad del camino.
La mire seria y callada...porque no hablas, que te pasa?
Lo mire colocarse la camisa y su larga gabardina de cuero...
Nada, pensé que te gustaba el silencio.
Me gusta, es placentero, respondi.
Entonces de que te quejas? disfrútalo.
Entrecerre mis ojos y la mire recostarse a un árbol y suspirar...
Que sucede damita? dije acercandome y mirandola muy de cerca con unas malditas ganas de besarla.
Solo negue, cuando senti que levanto mi rostro de mi mentón.
Que ocurre?
No sientes nada por Dayana, de verdad?
No.
Ni por Renata, es muy bella!
Sonrei entendiendo sus celos...
No!
Baje mi mirada a sus labios, se ven tan apetecibles y el saber que los habia probado solo incrementa mi maldito deseo de poseerla.
Ava susurre...linda me perteneces, eso es lo unico que debe importar.
No es cierto, puedes estar casado conmigo y desear a otra, hable quitandole la mirada.
Eso es cierto, eso pasa si no cumples con tus deberes de mujer, dije separandome.
Solo lo mire molesta y no respondi...
Entonces si desea a otra, si quiere a otra, por eso no me toca, ni duerme conmigo...pense sintiendo muchos celos, pero no tengo derecho sobre el, no le atraigo como mujer....y me entristeci, es hombre y para el un beso no significa nada.
Es hora de retomar el camino hable, mirandola en silencio, no quiero llegar de noche.
Suspire y me acerque a él, para que me ayudara a subir al caballo.
La trepe y monte enseguida, sonriendo de verla celosa y si supiera lo que despierta en mi...y nos encaminamos nuevamente.
Me recoste a el, me dolia la cintura de tanto anda en Arcon.
Vas a continuar en silencio?
No respondi, solo miraba el paisaje de regreso a la casa.
Te aseguro que no hay otro deseo que no seas tu linda, susurre en su oido.
No te creo! respondí bajito.
Sonrei y bese su cuello, sintiendo su aroma y una maldita ereccion instantánea...
No me importa si no lo haces damita, te digo la verdad hable y la bese en su cabeza.
Solo sonrei al escucharlo, pero no estaba convencida de ello, tenía mis dudas.