Ava estaba muy enojada, era entrada la tarde y paseaba por el jardín, evitaba a toda costa a su osito, no queria verlo.
Se quito los botines y se subió el vestido para meter los pies en el bello estanque que había en el inmenso lugar.
Cuando de la nada apareció Khor, lanzándose al agua.
Asustando a Ava y haciendola reír, había conseguido una amiga una hermosa border collie una r**a de perro que ayudaba al cuidado de rebaños, los cuales tenían en abundancia en Ashford.
Hola bonita! dije acariciando su hermoso pelaje, mientras Khor jugaba en el agua.
La collie solo se echo al lado de Ava, mientras el lobo la insitaba a entrar, pero ella no quizo ignorandolo.
Cosa que le dio a Ava una gran idea, podía ser sumisa pero también muy caprichosa.
Y si...queria algo, pero mas quería que su esposo la respetará como mujer y más como una persona con derechos.
Así que haría eso, le obedeceria sin emitirle palabras o miradas, solo lo ignoraria, aplicaría la ley del hielo.
Estuvo un rato ahí, pero después recordó las cartas que había guardado y colocando sus botines fue hasta su cuarto por ellas.
Al llegar tomo el libro donde estaban y sentandose en el comodo sofa las leyo con calma.
Son dos cartas, respuestas a sus solicitudes de empleo que le habían confimado sus servicios como institutriz.
Una es del prestigioso Instituto para Señoritas Kensinthon en Inglaterra en donde se le daría un puesto como maestra por sus recomendaciones.
Y la otra era del Internado Sainte Vitorie en Francia, en donde sería institutriz privada para niñas ricas...
Leyo sintiendose feliz, sus estudios y cualidades la capacitaban para ser una mujer independiente y libre como siempre lo quizo.
En las cartas estaban las direcciones y las fechas para su ingreso, que serían a fin de año, para el nuevo curso.
Suspiro, pero no se arrepentia de casarse con Doncan, lo queria en su vida aunque fuera un ermitaño maleducado y gruñon.
Las guardo nuevamente en su libro y al percatarse de la hora es casi momento de cenar.
Así que iniciaría con su plan, fue y se baño, al salir se coloco un precioso vestido blanco, que se ajustaba a su silueta y marcaba cada curva, así como un escote que aunque es recatado mostraba mucho sus atributos.
Doncan había llenado su closet de todo lo que ella nesecitaba, desde prendas de ropa hasta zapatos y joyería fina.
Ella es una chica sencilla, así que colocaba pocas cosas en su atuendo, se marcaba la elegancia y sofisticacion que la caracterizaba.
Recogio su cabello en un bello moño, dejando al descubierto su sensual y fino cuello.
Coloco un poco de su perfume y un poco de colorete en un bello tono rosa en sus mejillas y un labial a base de pétalos de geranios, que los hacían ver más apetecibles, con el mismo tono de rosa.
Se veia natural y muy atractiva.
Ya lista, escucho la puerta con suaves toques y supo que era Rudolf.
Un momento dije y fui abrir.
Mi Duquesa todos la esperan en la mesa.
Doncan esta ahi? pregunte porque no lo vi más durante la tarde.
Si, acaban de llegar de la fábrica.
Bien, vamos dije.
Se ve hermosa mi Señora.
Gracias, dije sonriendo y pensando en mi esposo...
Ya veras Doncan Wallace!
Al llegar al fino comedor, todos quedaron boquiabiertos mirando la belleza y sensualidad de esa mujer.
Sobre todo Doncan que se la comio con la mirada de arriba abajo, ciñendo su mirada en esa pequeña cintura que deseaba tomar en este justo momento y en esos pechos que se marcaban invitandolo a besarlos.
Buenas noches, perdón por el retraso...
Dije caminando hasta mi lugar al lado de Doncan.
No lo mire, ni le hable, tampoco le preste atención.
Me lleva! se ve hermosa y la desee como la primera vez, recorri su cuerpo desnudandola, es mia y queria tomarla y descargarme dentro de ella, mi hombria la pedía, la desee.
La vi venir a mi lado y levantandome, hale su silla, no soy un maldito caballero pero ella lo merece.
Gracias, dije indiferente.
Comencemos dijo Arnold y la mesa comenzó a ser servida, mientras Ava daba gracias en silencio como era su costumbre.
Doncan solo la observo y la espero como siempre, pero esta vez ella no pidió su mano, algo que lo molesto.
Termino y en silencio comio despacio sin decirle nada a su esposo, quien lo noto, sabiendo que ella aun estaba molesta con el.
Todos platicábamos y reímos a excepción de Doncan que me miraba intenso y celoso, lo sabia por la forma en que miraba a sus primos.
Aunque yo no hacia nada, solo reia de sus historias.
Terminaron y todos se fueron al salón a tomar unas copas.
Iba tras ellos cuando Doncan me halo del brazo y me atrajo a el con fuerza.
Doncan! hable sorprendida.
Que crees que haces linda? dije pegado a su cuello con ganas.
Que te pasa?...respondi.
No hago nada! dije sintiendo la humedad en mi, al sentir el deseo en su besos, conteniendome para no gemir.
Estas provocandome, lo sabes y lo logras linda, te quiero ahora.
Lo siento, pero no se de que hablas, dije.
No lo sabes, eh!...
Siente esto linda, lo que me haces? dije pegandola a mi dureza y comiendome su cuello.
Mordi mi labio para no gemir de deseo, para no dejarme convencer.
Te ves exquisita y hueles delicioso...
Gracias, dije sacando fuerzas de flaqueza.
Cuando se despego de mi cuello mirandome.
Que ocurre contigo?...
Nada, es solo que no tengo ganas ahora, mentí.
Puedo provocarlas, dije volviendo a su cuello
Si quieres, dije desinteresada, pero moria por el.
Sigues aun molesta? pregunte frunciendo mi ceño y mirandola.
No, dije para retirarme pero no me dejo.
Si, si lo estas linda y debes aprender a obedecer no cambiaré de opinión, hable mirandola serio.
Lo se, esta bien dije, ire con las chicas me esperan.
No me importa, iras cuando te diga, tome su menton para que no me desviara la vista.
Lo que digas, dije aburrida.
No se a que juegas Ava, pero puede salir mal para ti, adverti.
No juego a nada, solo espero.
Esperas que?
Que me dejes ir con las chicas! sonrei.
Gruñi...y entrecerre mis ojos...
Ve, entonces, dije molesto.
Gracias, respondi y sali para ir
con las chicas al salón del piano.
Sabía que estaba enojado, siempre he cedido ante el y le complazco en todo, pero a él parece no importarle, así que de ahora en adelante le quitaré un poco mi atención, de todas formas no creo que le importe mucho.
Salí al salon con los hombres y vi a todos tomando y hablando asuntos sin importancia.
Escuchaba las risas de las mujeres y las notas de piano sonar, en el extremo del salón.
No se a que juegas damita, pero conmigo te equivocas, no vas a cambiar mi decisión...pense.
Que pasa hermano, porque la mala cara? dijo James dandome un vaso con ron.
Nada! respondi.
Mmm...esa cara dice otra cosa viejo.
Es Ava, cierto? discutiste con ella.
Suspire pesado....dije que nada James.
Como digas, pero déjame decirte algo de las mujeres como ella, he tenido varias, si sabes a lo que me refiero.
Solo lo mire, pensé que estabas solo.
Lo estoy, las relaciones son complicadas y no es lo mio, no por el momento...
Pero las chicas como tú esposa, son sumisas, consentidas pero también caprichosas, Doncan...
No se que paso, pero ella te ama hermano y no es como ya sabes quién, dijo tomando su trago.
Si la haces enojar, puede darte muchos dolores de cabeza y no quieres perder sus afectos y atención sobre ti.
No dije nada, pero tiene razon, ella no es ambiciosa y se adapta a mi, aun en un lugar remoto como Wellwood.
Un rato despues todos llegaron al salón principal a jugar juegos de mesa.
Ava se sento lejos de Doncan, cosa que a él le extraño, la queria cerca, ella es suya y el que lo privara de su cuerpo y calor lo ponía molesto.
Así que se levanto de su lugar y fue hasta su lado, sentandose.
Ella no lo miro y se retiro disimuladamente solo un poco mientras tejía y los miraba jugar.
Que haces le pregunte?
Estoy tejiendo un gorro para el frio, padre quiere uno, así que se lo voy a dar de obsequio.
No me refiero a eso, lo sabes, afirme.
No, no lo se.
Linda no pongas mi paciencia a prueba.
Que quieres que diga hable bajo, no lo se y lo mire.
Hablaban mientras los gritos y risas sonaban en el gran salon y Arnold los miraba a discreción sabiendo que discutían.
Tu actitud no me gusta, no me gusta que estés lejos de mi, ni que te apartes, eres mia.
Suspire profundo mirandolo, lo se y volví a tejer.
Maldita sea Ava! no hagas que te cargue y te muestre quien manda.
Pero no hago nada!...dije levantandome, deje todo en el lugar...
Me voy a descansar buenas noches, dije despidiéndome de todos y saliendo del lugar, más molesta que antes...
Me lleva! solo me levante para ir tras ella, para salir del lugar cuando mi padre me llamó.
Doncan!
Si padre!
Hijo, recuerda...que ella solo te tiene a ti, consientela es una buena mujer.
Lo mire...lo se padre y asenti, saliendo del salon, detrás de ella.
No soy un objeto y no vas a tratarme como uno, Doncan...
Camine por los pasillos y me detuve antes de llegar a la habitación, vi una puerta abierta y la curiosidad me ganó.
Entre y vi lámparas encendidas que iluminaban el lugar...
Wow...es impresionante, jamás había visto tantos estantes con libros, creo que encontré mi lugar favorito en Ashford...
Así que tome uno y tire cojines y me sente en la alfombra a leer, olvidándome de todo.
Por otro lado Doncan paso como un rayo y no vio la puerta de la biblioteca abierta, donde estaba su esposa acostada deleitándose los sentidos con un libro de cuentos.
Entro a la habitación y la llamo.
Ava...linda!
Ava...busque en el cuarto de baño y en el closet y nada.
Ava! grite maldita sea mujer donde estas?...
No creo que estés perdida o si?...
Estaba enojado así que salio al balcón a tomar aire y tratar de calmarse, ella lo volvía loco, la deseaba cada vez que la veia, es bella e inteligente, su dulzura lo conquistó y su fragilidad simplemente lo obligaba a protegerla, eso sin contar el sexo, es perfecta tanto que se adueñó de su hombria, tanto que solo la pedía a ella.
Que te pasa Doncan? dije para mi...ella no es Dayana, ni Melany...
Es lo mejor que tienes, porque diablos no dejas de ser un maldito ermitaño de mierda con ella...hable frustado, inclinandome sobre el barandal.
Un rato despues estaba mas tranquilo, asi que entre al cuarto y me desvesti.
Tomare un baño mientras ella llega.
Ava, estaba ingrida en su lectura, cuando sintió la presencia de alguien en la habitación acercandose silencioso.
Se levanto de golpe y al ver a Khor y a la bella collie se calmo.
Que susto me han dado, ustedes dos, dije respirando agitada.
Cuando ambos se echaron en la alfombra a su lado y ella recosto su cabeza sobre el lomo del lobo y les empezó a leer en voz alta, haciendo que ambos se durmieran.
El tiempo paso y ella no llego, Doncan de esperarla en la cama se durmio, no fue hasta que se giro para abrazarla que sintió el vacío y abrió los ojos de nuevo, pero esta vez preocupado.
Se levanto rapido y salio solo con su pijama pantalón y descalzo a buscarla.
Busco por todas partes, fue a la terraza, a la cocina y a los salones donde habían estado, no había nadie todos dormían y las lámparas estaban apagadas, solo alumbraba la luz de la luna, entrando por las ventanas y ventanales con hermosos vitrales.
Regreso pensando que se quizás estaba en una de las habitaciones a los lados, empezaba a molestarse de nuevo.
Iba al lugar cuando escucho un extraño ruido como el de un chillido y vio la puerta de la biblioteca abierta e inmediatamente supo que estaba ahí.
Entro con cuidado y la vio dormida junto a Khor y a otro perro.
Ava! dije mirandola con un libro abierto en su pecho, así que fui hasta ella y tome el libro colocandolo a un lado para levantarla y llevarla a la cama...
Doncan! dijo más dormida que despierta.
Si linda, vamos a la cama.
Camine por el pasillo con ella y con ambos perros detrás, al entrar ellos tambien lo hicieron, solo los deje y los vi echarse en la alfombra.
Cerre la puerta y lleve a mi mujer a la cama, quitandole los botines y todo lo demás.
Me metí en mi lugar y la contemple dormida...
Eres una maldita caprichosa Ava Heinz y colmas mi paciencia, pero eres mia linda...mi caprichosa.
Ella solo se acerco acurrucandose en su pecho, sintiendo ese aroma a hombre que le fascinaba y sonrio discreta por lo que escucho.