17. Rasguños

2286 Words
Al llegar a casa, estaba oscureciendo y me dirigí directo al granero para atender algunas tareas, baje primero para luego ayudar a Ava. Ven damita dije, sosteniendo su pequeña cintura entre mis manos, mientras deseaba más de ella, no la solté mis manos se sujetaron fuerte a ella, como si tuvieran mente propia. Me sostiene fuerte y no pude evitar sujetarme de sus brazos y sentir su calor debajo de mis manos y sus musculos marcados, mientras podía sentir su mirada pesada sobre mi y su aroma a sudor, que no era desagradable, tenia una mezcla de hierbas y cuero, no lo se, mi mente se nublaba ante su cercanía. Doncan, dije suave. Si damita. Estas sujetandome muy fuerte, sonrei y subí mis manos hasta sus ante brazos. Afloje su cintura al percatarme de lo que hice y rei, besando su frente, ve a casa hare algunas tareas aquí. Dejame ayudarte, asi terminaremos mas rapido, se que estas cansado. Bien, dije acariciando su mejilla, encárgate de las aves, recoge los huevos y yo les dare de comer y limpiare la suciedad de los animales. Esta bien y se inclino dandome un beso corto en los labios, sorprendiendome, para separarnos y comenzar las labores. Comence con los caballos, quite la montura de Arcon, mientras vi a mi damita ir hasta el corral de gallinas y codornices, se que les tiene miedo, la veo tomar la cesta y una vara para espantarlas y asi tomar los huevos, cosa que me resulta gracioso. Sin dejar de cuidarla escucho algunos... Shsss, donde las silencia y espanta y algunos gritos de su parte, creo mas bien que es ella, quien las asusta con tanto ruido... Hah!...nooo! alejate... Solo rió un poco, pero no la descuido y continuo con mi trabajo. Limpie las heces de los perros y caballos, dandoles su heno y comida, también agua, revise los cercos y me serciore que las pieles estuvieran bien y recogi algunas herramientas que había dejado mal ubicadas. Escuche de pronto un fuerte crujido, pero no supe de donde provenia, era como de algo rompíendose, busque pero no vi nada. Un momento despues veo a Ava avanzar por la puerta del fondo, con la cesta en su mano y dejar la vara que usaba a un costado de la puerta cuando otro crujir fuerte sono... Distrayendo mi vista hacia arriba, una de las reglas que sostenian el heno se había suelto y estaba apunto de caer por la presión de las pacas, justo cuando Ava iba a pasar debajo de la puerta de entrada. Mierda! grite...asustado.... Porque sabía lo que iba a pasar. Ava...quítate! grite. Y un fuerte crujido sono haciendo la tabla caer con fuerza y rapidez junto con algunas pacas, mientras hecho a correr, sin poder impedir lo inevitable... Maldita sea! dije sin llegar a ella a tiempo, viéndola volar en el aire... Aaava! ******* Un fuerte ruido escuche al entrar al granero. Cuando Doncan me grito, quítate! Dejandome estatica por un momento y solo acate a correr de frente mirandolo correr hacía mi, no supe porque, solo me asuste dejando caer la cesta logrando avanzar unos pasos... Cuando un fuerte golpe en la espalda me tiro con fuerza lanzándome en el aire y un inmenso dolor saco mi aire y mis lagrimas. Ava!...Dios mio!...dije asustado al verla volar y caer sin aire, corri pero senti que no avanzaba. Maldita sea! dije y llegando rapido, trate de levantarla para que el aire le llegara a sus pulmones, la sente entre mis piernas, mientras ella intentaba respirar...pero no lo lograba, haciendo un fuerte ruido ronco de ahogo...tratando de halar el aire. Respira conmigo damita...dije mirando sus ojos vidriosos y su rostro endurecido de dolor, algo purpura, tratando de seguirme. Inhala dije...despacio linda, hazlo despacio y repitiendo conmigo haciendo los gestos de respiracion, repetidas veces y un momento despues, lo logro...eso es. Tocio... Exhala y voto el aire...y repetimos los movimientos...varias veces. Hasta que logro hacerlo sola y hablarme. Me duele mucho, Doncan! dije cuando pude respirar de nuevo y llore del ardor y del susto. Lo se, dije besando su frente, una maldita tabla te golpeo... Ven vamos a casa dije, para levantarme y tomarla en mis brazos cuando grito, alertandome de que algo esta mal. Hahhh! no me toques, me duele!... Me lastimas dije sintiendo un fuerte dolor en mi espalda, al sentir el brazo tratando de levantarme. Mierda linda! que tienes? dije asustado. No se, es mi espalda no la aguanto. Y mirando su espalda me percate de su vestido roto, cosa que del susto no habia visto. Me levante y con mucho cuidado la tome en mis brazos para llevarla a la casa, cuando Khor llego chillando a nosotros. Tranquilo, dije caminando con el al lado mirando a Ava y escuchandola llorar. Hahh! me quejo y lloro tratando de hacerlo en silencio por el dolor...escondida en su cuello. Shsss linda, tranquila voy a curarte y entrando con ella y Khor detras, fui hasta la habitación sentandola en mi regazo... Nesecito ver tu espalda, nesecito que quites el vestido de acuerdo y bese su hombro. Asenti sollozando, de verdad me dolia y senti mucho ardor, me acomode y quite los botones delanteros de mi vestido, girandome para bajarlo con cuidado y por completo, hasta mi cintura, porque hasta el rose de la tela me dolia. Tengo un corse puesto y debajo de este mi blusa que es mi ropa interior, así que quite los cintillos y lo safe colocandolo en la cama, solo quite mi blusa y la use para cubrir mis senos dejándolo ver solo mi espalda. Maldicion, pense al verla desvestirse y mirar su espalda desnuda, no habia sido un simple golpe, la madera astillada la hirió haciendo raspones en su piel, está muy roja y tiene mucha sangre sobre esta, tardaria unos dias en sanar pero con el debido cuidado talvez no quedaran cicatrices, al parecer son superficiales, pero dolorosas. Se ve mal? pregunte esperando lo peor y sollozando. No, solo son rasguños, esta roja, pero tengo una pomada para eso... Acuéstate, la colócare para que no se hinche más, antes dejame quitar tu zapatos, para que no te inclines. Asenti y depues de que me quito los botines, me levante de su pierna, sosteniendo aun la blusa sobre mis senos... Gracias dije bajito llorando. Iré por la pomada, acuéstate, ya regreso, ven Khor y saliendo lo lleve conmigo. Estará bien amigo no te preocupes, dije al escucharlo chillar...para buscar el remedio. Quite mi vestido y vi que estaba roto, al igual que la blusa, coloque todo en su lugar y me deje solamente la parte baja de mi ropa interior, para meterme en la cama y acostarme boca abajo cubriendome con la colcha, dejando expuesta solo mi espalda... Cuando lo escuche entrar. Esto te sanara pronto, quizas esta frío, pero es por la mezcla que tiene, dije mirandola acostada mostrando un poco más de su espalda. Su hermosa figura resaltaba debajo de la sabana, pero sacudiendo mis pensamientos y deseos, despacio y muy suave coloque la crema en toda la herida y su contorno y quite un par de astillas enterradas en su piel... Hahhh! me lastimas, llore con dolor. Lo siento damita... Me lleva! estaba lastimada y me senti culpable por no protegerla. Esta fria, dije sorbiendo mi nariz. Si, te ayudara con el ardor. Asenti, mi vestido de rompío, era mi favorito, dije consentida. Lo vi, te comprare otro, dije tocando su suave piel, provocandome un deseo desesperado por tomarla... Te duele?...dime si te lastimo linda. Solo un poco, no te detengas...dije cerrando los ojos, sintiendo los suaves toques que provocaron sueño y sin darme cuenta me dormi. Mire su rostro y su respiración relajarse, al darme cuenta vi que se había dormido. La crema adormecera la zonas afectadas y quitara su dolor un poco. Así que bese su hombro con una nesecidad ardiente de ver mas, deje la pomada en la mesa de noche y sali con Khor cerrando la puerta. Me dirigí al granero a cerrar puertas y recoger las pacas que se habían caído, era tarde así que mañana arreglaré la varanda de la parte alta donde almaceno el heno y algunas cosas mas. Recogi la cesta, solo se quebraron un par de huevos que Khor lamio limpiando el piso de madera. Asegure todo...y volvi a casa, me sentia cansado, asi que guarde todas las cosas que traiamos en las alforjas y fui por un nesecitado baño, procure no hacer ruido tomándome mi tiempo y al terminar coloque mis calzoncillos largos y me meti en la cama silencioso, para no despertarla. Vaya manera de pasar nuestra primera noche compartiendo la cama damita, dije y girandome suavemente para no despertarla, acaricie su bello rostro y admire su tentadora silueta entre las sabanas. El cansancio me vencio oscureciendo mi visión por completo... No se que hora era, cuando, sollozos y quejidos me despertaron... Que pasa damita? dije encendiendo la lámpara. Me duele, me duele mucho! dije somnolienta. Déjame ver...parece que absorviste bien la crema pondre más, te adormecera y quitara el ardor. Si...gracias...puedes ayudarme, quisiera estar de lado. Bien, solo déjame colocar más crema en tu espalda y luego la acomode frente a mi, me acoste mirandola cubrirse los senos, con la sabana... Estas cómoda así? Si, mejor...lamento darte mas trabajo. Supongo que para eso son las esposas, sonrei tocando su mejilla. Si, eso creo, dije cerrando mis ojos para dormir. Hasta mañana damita...dije mirando sus ojos cerrados y apagando la luz me dispuse a dormir también. Al despertar, la mire nuevamente boca abajo, sus raspones se ven algo llorosos por ser tan recientes, pero estarian peor si la crema no ubiera hecho efecto, la hinchazon aunque estaba muy rojo, había sesado aunque no se podría poner su ropa habitual... Deberás usar algo más ligero dije, levantandome para empezar mi día. Pero ahora debía también atender a mi damita. Despues de asearme, fui a al granero, decidí hacer las tareas primero, al terminar regrese a preparar algo de comer para los dos. Preparaba el desayuno, cuando escucho el agua caer y supo que Ava había despertado, así que continuo con lo que hacia, un rato despues se sorprendió al verla salir con una de sus camisas y no pudo dejar de mirar sus piernas desnudas. Son malditamente hermosas penso, muy inquieto y deseoso. Para la época, ni siquiera se podía mostrar la patorrilla, así que el hecho de ver un poco más arriba de las rodillas era una puñalada al deseo masculino. No tenia que ponerme, mi ropa es ajustada, espero no te moleste que tomara una de tus camisas, me queda grande y se que no es apropiado vestir asi, pero aquí no hay nadie y tu eres mi esposo. No, esta bien! dije... Sabiendo que era lo único que tenia puesto... Me lleva! dije sintiendo mi virilidad endurecer. Como esta tu espalda? dije para distraerme y cambiar la conversación. Mejor, gracias a la pomada que colocaste, ya no me duele tanto, aunque si me escocio un poco con el agua. Lo imagino...ven, desayunemos y te pondre mas, tengo trabajo que hacer. Esta bien, gracias. Y haci lo hicieron, Ava dio gracias y desayunaron. El no decía nada, ante la vista de ella provocandolo, inocentemente según el... Pero ella solo quería darle un pequeño empujón, sin saber que estaba provocando a una fiera. Cuando ubieron terminado, el debía retirarse no sin antes atender a su damita, mientras ella se levanto y recogió todo. Dándole una mejor visión de su sensual cuerpo, atraves de esa camisa blanca, que dejaba ver algunas partes que se lograban marcar, provocandolo en más de una manera. Iré por la pomada, ya regreso, dijo serio y tragando grueso, quería tomarla pero estaba lastimada. Solo asentí, limpiando el desorden, para verlo un momento despues venir con el frasco. Ven, ordene, sentandome en una silla, mirandola acercarse... Me lleva! dije en lo bajo mirando la semitrasparencia de la jodida camisa. No perdí contacto con sus ojos, que me miraban de una forma indescifrable para mi y me sente en su regazo, dándole la espalda como lo había hecho en la noche. Recogi mi cabello hacia adelante y desabotone la camisa y la deslice hasta mi cintura. El trago con dificultad con la respiracion muy pesada, al sentirla en su pierna y verla bajar su camisa por completo y al saber que estaba completamente desnuda, mientras ella abrazo sus senos. Maldita sea! contigo damita, a que estas jugando? adverti. Ella no dijo nada, solo levanto sus hombros y giro su cabeza un poco, algo traviesa. No puedo tomarte así y lo sabes, estas herida! maldicion contigo. Por eso tendrás cuidado, contesto dulcemente. Damita, dijo colocando su cabeza sobre su hombro muy tentado y precionando sus caderas... No me deseas? dije bajito tratando de subir la camisa, con vergüenza. Tu no entiendes...te deseo más de lo que crees, pero no soy un maldito caballero, perdí mis modales hace mucho, tanto que ni siquiera los recuerdo, hablo sobre su hombro, con una poderosa ereccion. No te estoy pidiendo ser un caballero, quiero que seas mi hombre, mi esposo, dijo volteandose y quitando las manos de cubrían sus senos, para tomar su cara, mientras el respiro entrecortado sin poder contenerse por más tiempo. Me lleva! contigo...no digas que no te lo advierti, dijo al ver esa piel perlada y esos pechos blancos y vírgenes, que se erguian para ser probados. Y en un beso la levanto como a una niña, como si no pesara nada y la llevo a la alfombra que estaba en la pequeña sala, y la bajo con cuidado, besandola con premura, con deseo de probarla y de conocerla de hacerla suya.
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