Ashley: Un año después… —Evans, tienes visita. —Me dijo uno de los guardias. Fruncí mi ceño, nadie venía a visitarme, ni siquiera mis padres. Me levanté del comedor y dirigí rápidamente hacia la sala. Quien fuera, necesitaba pedir ayuda. Solo entrar y veo a mi padre. Él se veía más deteriorado y cuando me observo por primera vez después de un año, un cansancio se instaló en sus ojos. Me acerqué nerviosa y avergonzada, no era la Ashley, hermosa, que iba a desfiles de belleza. Ni la mujer que lucía ropa de marca, esa persona era una extraña para mí. Ya no lucia mis ondas pelirrojas, porque me lo había tenido que cortar por reglamento de la cárcel. Tenía moretones en mis brazos, en mi cuerpo, hasta en mi rostro. A veces, los guardias, no llegaban a tiempo. Aunque, me sentía quizás a ag

