Alexander: En la mesa había de todo y se veía apetecible, por inercia mi estómago rugió en protesta. La verdad tenía mucho apetito, no había comido nada desde el almuerzo. Me senté sin prisa y Ashley rápidamente vino a mi lado. La ignoré y empecé a degustar la deliciosa cena. Todo estaba exquisitamente preparado y sabía que el corte de carne que tenía en mi plato, era el mejor, pero no podía dejar de pensar en la comida que me preparó Samantha, quería volver a probar su sazón. Suspiré, no quería estar aquí. La comida ya me estaba hartando y me empezó a doler el estómago, fuera de eso, esas mujeres no dejaban de parlotear. —¿Ya viste la nueva colección de Chanel? —Le pregunta Ava a su hija. —Sí, madre, me enviaron una invitación para el desfile. ¡Estuvo genial! —Responde Ashley con e

