Alexander: Ashley deja salir el aire de sus pulmones, viéndose como uno de esos toros de feria. —Maldici*n, contigo no se puede hablar. Negué apartando la mirada, ella estaba tan cansada como yo de este matrimonio. Así que, no sé por qué retenía la decisión. Cuando era un SÍ rotundo a separarnos. Nos quedamos en silencio un tiempo con nuestros propios pensamientos. Sentí paz cuando empezó a revisar su móvil y eso hizo el trayecto más soportable, pero ella volvió hablar llevándose la tranquilidad que había ganado. —¿Cuándo sale Samantha del hospital? —Ella me pregunta. Suspiré frustrado, mientras me enfocaba solo en la carretera. —En cinco días le dan la salida. De su boca brotó un gemido frustrado. —¿No crees que es muy exagerado quince días? Solo es una pequeña fractura. —Lo dice

