Los siguientes tres días habían trascurrido con bastante imperturbabilidad, no sucedió nada fuera de lo común. Ryan y Ross seguían haciendo sus vidas como si nada, al igual Barry y Valdus. Pero claro, estaban sutilmente en alerta. Pero había algo extraño a su alrededor, al menos Ross pudo percibirlo, no se sentía en peligro, pero si vigilado constantemente. Era inquietante. Habían tenido el pensamiento de que su cerebro le estaba haciendo pasar una mala jugada, tal vez estaba realmente estresado por todo la situación. Hasta que Ryan dijo, luego de que ambos volvieran del trabajo. —De alguna manera me siento vigilado— Soltó de la nada, mientras se encontraba merendando un tanto tarde junto a su novio, dejando su dona de chocolate a medio camino. Ross se le quedó mirando, así que él tambi

