Hogar, dulce y caótico hogar.

1935 Words

Sebastián No sabía que una casa podía tener olor a nuevo y a hogar al mismo tiempo. Ni que un jardín a medio podar, con tierra suelta y algunas flores peleando por sobrevivir, pudiera parecer más perfecto que cualquier parque cinco estrellas. Llevábamos un par de días instalándonos. Bueno, “instalándonos” era una palabra optimista. En realidad, vivíamos entre cajas, muebles a medio armar y notas adhesivas que decían cosas como “¡NO PERDER ESTA CAJA!”... aunque nadie recordaba por qué era tan importante esa caja en primer lugar. Renata se había convertido en una especie de directora artística del caos. Andaba con una cinta métrica en el cuello, un lápiz detrás de la oreja y un brillo en los ojos que mezclaba entusiasmo con agotamiento. Yo me había consagrado como el constructor oficial d

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD