Valeria Escribí en mi diario. El espécimen Gael ha demostrado ser más eficiente que un despertador. Llora exactamente cada 2,7 horas (promedio calculado), especialmente cuando Emilia le pone gorros de lana con orejas de dinosaurio. Mi papá camina como un zombi. Mamá ha desarrollado superpoderes para funcionar durmiendo apenas unos minutos. Nuestro príncipe ha ido creciendo, aunque es un poco malhumorado, arisco y bravucón; sin embargo, lo entiendo, creo que es porque nosotras somos muy intensas con él. Hoy ya cumple su primer mes, treinta días, setecientas veinte horas, cuarenta y tres mil doscientos minutos de caos, ternura, llantos... y eso solo contando los de Emilia. Y sobrevivimos. Apenas, pero lo logramos. La llegada de Gael transformó nuestra casa en una mezcla de guardería, z

