CAPÍTULO XVIII

1159 Words

Cualquier cosa pudo haber pasado esa noche: un huracán, una tormenta, un accidente, un robo… Hubo dos muertes. Una muerte del cuerpo y una muerte del alma y de la inocencia. No había pasado mucho tiempo desde que Drake se marchó ofuscado por nuestra discusión cuando la luz del teatro se apagó dejándonos completamente a oscuras. Con ojos de miope tuve que adecuarme a la poca visibilidad que permitían los pequeños faroles de emergencia situados estratégicamente en las paredes. A tientas caminé con las manos pegadas a la pared hasta que encontré unos interruptores. Al accionarlos, las luces no se encendieron. Se había cortado la electricidad. A unos pocos metros de mí, pude ver cómo una señora forcejeaba con una de las puertas de emergencia. Quise ayudarla, pero la salida estaba atascada

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD