P.O.V Drake Wells. Quince años antes... Volterra, La Toscana, Italia. 01 de marzo, 08:38 a.m. — Nunca entenderé por qué debemos visitar a los muertos — susurré con el fin de que tan solo Jhon fuera capaz de escucharme en mitad de aquél semicírculo de personas que rodeaban la lápida de mi madre. Para mí parecían agonizar internamente mientras fingían escuchar un discurso eclesiástico promulgado por un simple cura. Ronald, mi padre, había decidido instaurar como costumbre la visita obligatoria a Anabella el día de su cumpleaños desde el año en que murió. Como si ya fuese una costumbre, observé a cada uno de los presentes con detenimiento; la mayoría eran miembros del equipo de seguridad de papá y otros eran amigos y conocidos de la familia, entre ellos nuestros más fieles socios, los D'

