SIETE

473 Words
No puedo dejar de mirar el rostro de Liam. Es una terrible mezcla de emociones, creo que puedo decir que está asustado. No ha hecho ningún gesto que demuestre asco o enojo. Pero no parpadea -Li? Me acerco unos pasos pero retrocedo porque si lo toco o algo quizás si se asuste. Así que hago algo que no haría jamás. Me escapo. Tomo rápidamente mis dos mochilas, el tapper con su comida y una botella de agua y me voy. Abro el auto temblando de los nervios que tengo, y tiro mis mochilas en el asiento de atrás y subo, me cuesta darle arranque a esta chatarra, golpeo el volante. -dios. Arranca de una vez * toc toc toc* -aaaah Grito Que imbécil. Me asusté. No quiero mirar hacia afuera. No voy a mirar. -Arranca chico, vamosss Dios, se está subiendo a mi lado. Golpeo mi frente en el volante. No lo voy a mirar. -Oli. Te puedes tranquilizar por favor? Niego moviendo la cabeza Pasa su mano por mi espalda. -Oli, no te puedes ir en este estado. Trata de relajarte. No te odio ni me das asco. Por favor. Respira tranquilo. Confía en mi. -vete Liam. Me tengo que ir a trabajar. -Oliver. Mírame. Ahora. Levanto la cabeza pero mantengo los ojos cerrados. No puedo mirarlo -Oliver, no pasa nada, por favor, no puedes manejar así, es de noche. Muevo mi cabeza negando. Siento sus manos en mis mejillas. -vamos Oli, sigamos hablando. No puedes decirme algo así y huir. Soy sólo yo. Me haces sentir mal, es como si no me conocieras. Sonrío un poco pero no puedo verlo todavía. Me muero de vergüenza. Escucho que se mueve y sus manos me sostienen de otra forma. Y cuando ya quiero ver que tanto se mueve. Siento sus labios sobre los míos. Ahora abro los ojos tan grande que se me podrían salir. Sigue sosteniéndome, tan suavemente mientras me da pequeños besitos en la boca. Parece entusiasmado porque sus manos me aprietan un poco más y ahora pasa su lengua pidiéndome algo más. Los ojos se me cierran otra vez y me relajo un poco. Comienzo a devolverle el beso y escucho un pequeño sonido de placer salir de sus labios. Y eso me vuelve loco. Se le escapan cada vez más, son bajos, profundos y completamente calientes. Sus labios son suaves y ásperos a la vez. Tienen un sabor distinto a otros labios que he besado. Ahora nos estamos besando con otra intensidad, es todo húmedo, sucio y sexi. Mis manos lo traen más cerca tomándolo por la espalda. Y no paso por alto que es una espalda como la que nunca toqué, dura, grande, siento los músculos con cada movimiento que hace. No puedo respirar Me alejo para tomar aire. -dios, Oliver. -Liam
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD