La joven pestañea mientras intenta buscar las palabras adecuadas, pero es que esa mirada intensa de su jefe la intimidaba mucho hasta el punto de ponerla nerviosa. —Voy a estar bien, Jewel —termina desviando la mirada hacia la pequeña. —Papá y yo estuvimos muy preocupados por ti —su inocente comentario le encendió las mejillas. —Todo estará bien, lamento haberlos preocupado tanto. Jewel sonríe dulcemente lo que causa un gran revuelco en el corazón de Hunter, ver a su hija sonreírle de esa manera a su niñera le decía muchas cosas y era que ella estaba tan encariñada con esa chica como lo sentía que estaba él. —Jewel, creo que será mejor que te lleve a casa. —No papá, yo me quiero quedar con Abril hasta que le den de alta —la niña abraza a la castaña y Hunter cree no poder hacer nada p

