Luka sintió que el corazón se le quería salir por la garganta. Había sido un golpe bajo al ver a Bety con el vestido de cumpleaños de Solange puesto. Seguro que estaba furiosa con lo que había pasado. Se dio un zape en la frente al sentir que hubiera preferido que le diera de nuevo con las flores a que se fuera del lugar. — ¿Qué es lo que la señora te dijo que me dijeras Bety? —preguntó Luka— descuida el vestido es tuyo, yo me encargo de hablar con tu jefe. Bety respiró aliviada. — Muchas gracias señor Lacrox —dijo Bety casi al borde de las lágrimas— La señora Lacrox vino hace una hora y me dijo que le dijera que disfrutara la cena usted solo. Que se le había quitado el hambre y que el vestido que traigo puesto, dijo que era cero de su agrado, y… —Bety se sonrojó al intentar escupir e

