- ¿para qué vino? – -eso puede esperar, Daniela- -no Edward, este almuerzo tiene un motivo, quiero respuestas. Después de tanto… no puedo hacer como que no paso nada, ¡yo sufrí, sufrí mucho! - pequeños sollozos salen de mí, es inevitable no hacerlo, ¿Por qué ahora? ¿Por qué, después de tanto tiempo? -hija yo... – suspira, y mira a Adrien. -tranquila, el es de confianza- dice Edward. -lo siento, yo puedo irme y dejarlos solos, por mi no hay problema- -no, quédate conmigo por favor- digo con tristeza, el me mira con cariño y asiente tomándome de la mano, dándome fuerzas. - ¿Por qué? – cierro mis ojos conteniendo las lagrimas de dolor, tanto tiempo, a pasado tanto. - ¿Por qué, mamá? - regresar después de mucho y hacer como que en realidad no paso nada… ¿no creen que es mucho? -hij

