Capítulo 6.

3044 Words
Lisa. Desperté gracias a la buena iluminación natural que entraba por el balcón y me di cuenta que estaba sola en la gran cama Fui directo a la ducha aprovechando para tallar mi ropa interior, salí envuelta hasta el gran armario y tomé una camisa azul oscuro junto con unos boxers negros que obviamente eran de Klhey ya que yo no tenía absolutamente nada aquí La puerta de la habitación se abrió justo cuando estaba tratando de peinar mi cabello con mis manos y cuando me di cuenta que era la misma mujer de antes fui hasta ella para ayudarla con la bandeja que traía, al principio pareció pensar en que iba a querer forzar mi huida aunque ya tenía más que en claro que no podría con esos hombres custodiando fuera _Buenos días —le sonreí — Sabe... Dónde está Klhey? _Claro señorita —me sonrió — él salió temprano para la empresa, como a las 7:30 _—dejé la bandeja en la mesa de noche— No hay relojes aquí... Podría decirme qué hora es? —la miré _—chequeó su reloj de muñeca— Falta poco para las nueve _Ya veo —me senté en la cama — Y usted? Cómo se llama? —comencé a picar del desayuno No quería que me dejara desayunando sola _Me llamo Martha _Yo soy Lisa _—me miró algo divertida— Eso ya lo sé _Y... Desde cuándo trabajas aquí? _En esta casa? —asentí — Desde hace como 30 años _Treinta?! —no evité sonar sorprendida _Así es señorita—asintió muy recta _Porfavor no me hables con formalidad —pedí— Solo dime Lisa y ya, tuteeme _No quiero que vaya a pensar que no es importante en esta casa _Basicamente me veo como a un tapete más de aquí así que... —me encogi de hombros — Solo dígame Lisa _Puedo utilizar el término "mi niña" contigo, y tú puedes tutearme si quieres. —me miró atenta— Pareces ser una nena aún. .. Cuántos años es que tienes? _Tengo diecisiete Rodó los ojos y respiró profundo _Klhey se pasó esta vez! —se cruzó de brazos enojada _Ha traído a muchas aquí? —pregunté con curiosidad _No hija —negó— Eso no, yo lo decía porque jamás pensé que estaría aquí con una niña, aún estás muy chiquita, solo mirate —sonrió — Tienes cara de bebé aún _—sentí que me sonrojé— Gracias Martha... Oye, tú fuiste quien me cambió ayer? Es que cuando desperté traía una camisa en cima _Yo lo hice hija —asintió— No te preocupes El sonido del portón abriéndose hizo a Martha fruncir el sueño y caminar hasta el balcón, así que la seguí Era un auto rojo el que se estacionó afuera de la casa _Ay no — la oí murmurar La puerta del coche se abrió y mis ojos se entreabrieron más al ver a la mujer que bajó de él vestida con un conjunto de terno blanco que se le notaba más que caro, su mirada se elevó hasta el balcón donde yo estaba y se quitó las gafas de sol que traía puesta de un golpe Su mirada me hizo retroceder de la barandilla y de pronto el timbre comenzó a resonar por toda la casa una y otra vez _Ay Dios! —hizo expresión de cansancio— Ya vuelvo hija Salió apresurada de la habitación dejándome sola y solo pude caminar a sentarme en la cama nuevamente Quién era esa mujer? Y si ella era mi escape de aquí? Tal vez podría ayudarme _SUELTAME QUE QUIERO VERLA! El grito proveniente del otro lado de la puerta me hizo levantar y mientras más gritos se escuchaban mis manos comenzaron a sudar La puerta se abrió de golpe y enseguida la chica rubia, alta y esbelta se hizo presente en la habitación con Martha detrás _Señorita Celia debe irse! _TU CALLATE QUE NO ERES MÁS QUE LA EMPLEADA EN ESTA CASA! —le gritó para luego voltear a verme _Yo... Sus pasos fueron rápidos y la bofetada que me metió me hizo tomar mi mejilla asustada, Martha se puso en frente mío _NO LA GOLPEE —le gritó _—la ignoró — De dónde se supone que saliste, puta?! _Yo no... —mi barbilla se puso temblorosa _Váyase de aquí! Ella no es como las demás _Y qué de especial tiene esta cría?! —levantó la voz— No es más que una vil puta!! —me señaló — Ahora mismo recoges tus porquerías con la que viniste y te largas de mi casa! _CELIA! _TE ATREVES A LLAMARME POR MI NOMBRE?! — encaró a Martha— _A mí me trajeron —dije rápido — Y-yo-yo no vine sola... _Pues a mí me vale mierda si viniste sola o no! —rió sin gracia— Quién carajos te crees que eres para venir acostarte con mi marido en mi propia casa?! Marido? casa? Es un maldito. _Ya basta! —exclamó Martha antes de salir de la habitación y me alarmé _Porfavor perdóneme, solo ayúdeme a... _Qué es lo que quieres, dinero?! —se acercó y vi a los guardias acercarse también — Maldita zorra... TE VA A PESAR TODO ESTO _Mejor váyase si no quiere tener problemas Señorita Celia —dijo uno de los guardias poniéndose frente de mí _Tienen la jodida orden de protegerla acaso?! —lo miró con rabia— _Si la toca otra vez vamos a tener que sacarla a la fuerza _Y QUIEN ERES TÚ PARA SACARME DE MI PROPIA CASA! _Señorita Cecilia, calmese —le dijo el otro tratando de tomarla del brazo _Sueltame! —se lo quitó y volvió a mirarme _Toma tus cosas, te largas ahora! _Usted va a llevarme consigo?! —pregunté esperanzada Su cara me dijo todo Es la pregunta más estúpida que pudiste hacer, Lisa _ERES UNA DESVERGONZADA! _Ya déjela en paz —volvió Martha hacia mí — Ella no tiene la culpa de nada _Tú eres una maldita alcahueta! NO DEBERÍAS ESTAR PERMITIENDO ESTA MIERDA! Me hizo saltar Nuevamente el portón se escuchó pero me quedé apegada a Martha esta vez Mis piernas estaban temblando , mi mejilla aún la sentía caliente y mis lágrimas estaban cayendo Quería decirle la verdad a esta mujer, pero sentía que solo me agarraría a patadas dijese lo que fuese _Sigue llorando para que veas cómo a rastras te hago llorar cría de mierda! — trató de acercarse y pegué un grito por el susto _No se acerque! —le sostuvo el guardaespaldas _SUELTAME _QUE CARAJOS SE SUPONE QUE HACES AQUÍ! El grito me hizo sentir pequeña y me senté de golpe en la cama _COMO PUDISTE TRAER A ESTA PUTA! TE DIJE QUE SERÍA LA ULTIMA VEZ QUE ME LA HACÍAS Y ... _PRIMERO CIERRA LA PUTA BOCA PORQUE LO QUE HAGA O DEJE DE HACER A TI TE DEBE IMPORTARTE UNA MALDITA MIERDA! _PERO NO .. _QUE TE CALLES —le dio un golpe a la puerta y mis lagrimas solo siguieron cayendo _Calma mi niña —Martha me abrazó La habitación se quedó en silencio y solo mis dientes tiritando podían escucharse ganándome su mirada _Qué te hizo! —se acercó a tomarme del rostro para levantarme _SUELTALA KLHEY! —Chilló _La abofeteaste... —reparó mi mejilla— _Y la iba a bajar de los cabellos de no ser porque llegaste, porque se merece que la deje calva por ser una puta amante! _TÚ ME VALES MIERDA! —se volteó hacia ella— NUNCA LO HAS ENTENDIDO Y JAMÁS LO ENTENDERÁS. Pero ve a un maldito psiquiatra si no quieres terminar volviéndote loca! Porque aquí no tuviste si quiera porqué venir! _Como es que puedes decirme eso si esta es mi cama, es mi habitación, es mi ca... _QUE NO ES NADA TUYO! —se acercó de golpe a ella y me asusté — Así que deja de una puta vez de hablar mierda o te juro que me olvido que eres mujer Celia _QUIERO QUE SE VAYA DE AQUÍ ESA... Pegué un gritito cuando la tomó de los cabellos y la sacó de la habitación obligándola a caminar Los guardias no hicieron nada por más que les decía que se lo quiten y yo traté de correr hacia él pero Martha me detuvo dejando que la baje así mismo de las escaleras hasta que llegamos a lo que parecía ser la puerta de salida _Hijo, cálmate —le dijo Martha aún conmigo en sus brazos para que deje de llorar _—la ignoró — No quiero volver a ver tu puta cara por aquí porque juro que si vuelves voy a matarte Los guardias abrieron la puerta y este solo la lanzó como una bolsa de basura provocando que pierda el equilibrio y caiga sobre sus rodillas al suelo haciendo ensuciar su traje blanco Cerraron las puertas de inmediato y uno de los guardaespaldas habló por una cosa en su mano diciendo que la saquen de inmediato de la propiedad Klhey volteó a vernos con ambas manos en las caderas y con la cara totalmente endurecida _Hijo... _Porqué carajos le abriste la puerta! SABES LO LOCA QUE ES Y LA DEJASTE ENTRAR! —le grita a Martha _Hace meses que no la veíamos por aquí, pensé que se comportaría pero entró a fuerzas, perdón —siguió sobando mis brazos— _Y ustedes... —miró a los guardaespaldas — PARA QUÉ MIERDA LOS DEJO EN LA ENTRADA DE LA HABITACIÓN SI NO VAN HACER NADA! _Perdone jefe, pero como usted solo dejaba que hagamos lo que la señorita Celia nos pedía antes, entonces pensamos que se enojaría si no la dejabamos pasar —habló uno con la cabeza agacha _Somos culpables señor, porfavor castiguenos como crea conveniente, fue nuestra culpa que tocaran a la señorita Lisa —dijo el otro _Si les decía que le hagan caso era para que deje de joderme con cosas innecesarias a mí! Pero sí tengo a Lisa en mi habitación , creo que lo más lógico era no dejarla pasar _ES QUE ACASO ME TRAJISTE AQUÍ PARA QUE HAGA EL PAPEL DE AMANTE?! —Le grité y Martha me susurró que callara Pero no iba hacerlo Si él tiene o no relación con esa mujer no me importa, pero para que me haya tratado como una cualquiera es porque él le dio mucha cavidad antes y yo no tenía que pagar por eso _Respondeme! _—me ignoró volviendo a ver a los guardias — Váyan hablar con los de afuera, díganles que no quiero que la vuelvan a dejar si quiera pararse frente al portón _Si je... _QUE ME RESPONDAS! _NO VOY A DISCUTIR CONTIGO AQUÍ ASÍ QUE CÁLLATE! _KLHEY! —le gritó Martha _YO NO SERÉ TU MALDITA AMANTE ASÍ QUE REGRESAME A MI CASA —me solté de la mujer _Cállate ya —dijo con la mandíbula apretada _NO ME VOY A CALLAR ESTOY HARTA! Se pasó las manos por el cabello frustrado y vino a paso rápido para tomarme del antebrazo y llevarme escaleras arriba aún bajo los gritos de Martha Cerró la puerta de un portazo duro y me encaró quedando a poca distancia de mi rostro, si creía que me intimidaba ahora estaba muy equivocado Porque sentía más cólera que calen.... Sus labios chocaron con los míos en un beso salvaje mientras con sus manos en mi nuca le permitía profundizar Su lengua danzaba con la mía y a pesar de manotearle el cuerpo no parecía querer dejarme, más bien, me envolvió en sus brazos apretando para que no lo manoteara más y siguió en lo suyo _Estoy tan jodidamente enojado y excitado ahora _Sueltame! —traté de removerme— _Sabes porqué ? —pregunta con rabia _No quiero que me digas nada, cállate y suéltame! No debe estar calentandome, no debe _Porque te enojas por una mierda, y excitado porque por más ganas que tenga de mandarte a callar no lo haces y es lo que me gustó justo ahora Volvió a tomar mi boca y entre mordidas de labio dejé de obligarlo a soltarme y lo abracé por la nuca prendiendome de él Que me perdone mi madre, pero me sentía muy caliente justo ahora y sé que después de lo sucedido es lo último que debería estar sintiendo Me guió hasta la cama aún sin perder el beso y me sentó en ella, su mano derecha acariciaba mi mejilla y derepente me dio una pequeña bofetada haciéndome soltar un jadeo Un jadeo de susto ya que fue repentino pero para nada de dolor, eso era lo que más me jodía Hace poco me abofetearon y me puse a llorar, ahora lo había disfrutado Utilizó su mano como collar para mí cuello antes de volver a besarme mientras con la otra manoseba mi pezón aún por en cima de su camisa, las mías tampoco se quedaron quietas y busqué desesperadamente quitarle lo que traía puesto Cortó el beso para desabrocharse el cinturón y comencé a deshacerme está vez de los bonotes de la camisa que yo traía puesta quedando solo con sus boxers haciendo que sonría De un tirón me quitó su ropa interior dejándome desnuda y evité babear cuando él se quitó el que traía dejándome verlo completamente desnudo Se aferró a mí cuello para volver a besarme y no aguanté las ganas de sentirlo en mis manos así que lo tomé _No, mierda! —gruñó sobre mis labios _Quiero chupartela Me miró con deseo y no dudó en recostarse mientras yo me acomodaba entre sus piernas para tomar su falo que ya estaba erecto Esto estaba mal? Claro que sí, hace unos minutos estaba decidida a pelear Y ahora solo se la quería chupar Saqué la lengua para lametear delicadamente la punta rosada de su pene que se sentía caliente, comencé hacer círculos con la lengua solo en la cabeza y en sus jadeos podía darme cuenta que le estaba gustando Poco a poco comencé a chupar de arriba abajo Era grande, grueso y con las venas sobresaliendo de tal manera que solo me hacía querer sentirlo de una vez en mis paredes Sus manos hicieron una especie de coleta en mi cabello y con su ayuda pude moverme al ritmo que a él le gustaba Mis ojos se llenaba de lágrimas y en varias ocasiones tuve que sacarlo con rapidez por las arcadas Su mano tomó con fuerza mis mejillas y me acercó para besarlo, de un movimiento rápido me puso debajo suyo y sus besos fueron bajando de mi cuello a mis pequeñas tetas las cuales no dejó de chupar y manosear Mis pezones estaban endurecidos y el verlo prendido de ellos mientras me miraba me hacía desearlo aún más Era de día y todo se veía claramente en la habitación, pero me avergonzaba? Para nada Besó mi abdomen y separó mis piernas dejándome ansiosa a lo que estaba a punto de hacer Su lengua caliente tocó mi zona y me recorrió un escalofrío que él notó e hizo que sonría de una forma perversa Sus manos tomaron con fuerza mis piernas y su lengua se movía sin parar en mi v****a provocando que lo tome del cabello para apegarlo aún más demostrando así que siga Sus dedos ingresaban en mí mientras me chupada completa, su lengua se movía haciéndome gemir tan alto que no importaba nada _Ya no, ya no Traté de apretar las piernas para que quite su cabeza ya que sentí una leve presión en mi vientre pero me obligó abrirlas de nuevo Parecía que iba a orinarme El sudor me empapaba la frente, mis piernas temblaban _Mierda Klhey! Para! _Callate! Jaló de golpe mis piernas para ponerme más a la orilla de la cama, tomó una mejor posición y comenzó a frotar mi clítoris con rapidez haciendo que le plante las uñas en la muñeca para que dejara de hacerlo pero entonces ya no pude retenerlo más y solo lo dejé fluir Mi líquido salió de golpe mojando su abdomen y parte de su brazo y mano con la que frotaba _Pe... Perdón... —hablé agitada _Eres tan deliciosa Su mano apretó mis mejillas mientras con la otra sostenía mi pierna a lado de su cadera y de un empujón sentí como se clavó dentro mío y ambos gemimos ante la sensación Las embestidas no eran lentas, no era gentil, ni suave. Eran duras, rápidas y extremadamente excitantes El sentirlo apretar mi cuello mientras me penetraba me hacía morder los labios porque sabía que me miraba Al tiempo después me hizo cambiar de posición poniéndome en cuatro y empujó mi cabeza contra el colchón mientras que con la otra mano sostenía mis muñecas tras mi espalda Las embestidas hasta podía sentirlas golpear mi vientre cosa que me hacía lloriquear un poco por la fuerza, pero no quería pararlo, quería más _Porfavor dame más fuerte Le pedí, oí su respiro de satisfacción y definitivamente me hizo caso haciéndolo aún más duro Tomó un puñado de mi cabello y de un tirón me hizo quedar solo de rodillas con la espalda apegada a su pecho, pasó la lengua por mi cuello y mandíbula mientras me repetía al oído lo mucho que le gustaba verme Volvió a tirarme en la cama y yo sola apegué mis tetas al colchón porque quería seguir sintiendolo por completo, me daba nalgadas mientras embestía y cuando sintió que ya le faltaba poco por terminar volvió a estimular mi clítoris con sus dedos Nuevamente mis piernas comenzaron a sentir debilidad y mis bellos se erizaron cuando sentí su líquido caliente dentro mío haciendo que yo bote de mis fluidos también Se quedó aún dentro mío mientras ambos tratábamos de calmar nuestra respiración, sus manos acariciaban mis nalgas y entonces salió de mí para recostarse a mí costado dejadome verlo Él era de tes clara y su rostro estaba rojo, la vena de su frente sobresalía y el sudor lo empapaba, sonreí sin poder evitarlo y él me hizo el mismo gesto antes de pasar la mano por mi cintura para apegarse a mí Sabía bien lo que había hecho Pero justo ahora no me arrepentía Tal vez después.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD