-POV Aspen-
Observé a Natalie salir corriendo del baño de hombres, trastabillo a pocos metros de la salida.
- ¡Maldición! - exclamo. Acto seguido se oyó una explosión, pedazos de material salieron volando por el aire cayendo muy cerca de Natalie. Rápidamente, corrí hacia ella y la cubrí con mi cuerpo del resto de los cascotes que volaron a continuación.
- ¿Qué has hecho? - le pregunté, una vez las explosiones se detuvieron. Había polvo y escombros por todos lados.
-Nada
- ¡Acabas de volar el baño de hombres! - exclamé, con enfado.
- ¿Cuál es tú problema? Déjame- se removió bajo mi cuerpo. Un grupo de alumnos curiosos comenzaron a acercarse y no me quedo de otra que dejarla ir. Me levante.
-Anda, vete
- ¿Qué? – dijo, sorprendida.
-Si la directora te ve, no sé de lo que pueda ser capaz…
Sin vacilar un segundo más, se levantó y huyó antes de que la directora apareciera.
- ¡QUE DIABLOS SUCEDIÓ AQUÍ! - vocifero la mujer. Bien, hora del show.
-Directora- la llamé.
Ella se acercó- ¿Tú sabes?
-Estaba por entrar al baño cuando todo exploto- fingí desconcierto.
-Vale, veré si alguien de los presentes vio algo más- dijo- ¿Usted se encuentra bien?
Asentí, me debes una Natalie.
Soborné a los hombres de n***o que custodiaban el edificio de mujeres y entré para ver a Natalie.
- ¿Qué haces aquí? – dijo, en cuanto abrió la puerta, claramente sorprendida.
- ¿Puedo pasar? – inquirí, nervioso viendo a ambos lados del corredor. Si una de las mujeres me veía correría la noticia. Natalie me cogió del brazo, jalándome hacia dentro, cerro la puerta.
- ¿Por qué hiciste eso…pedirme que me fuera? - se cruzó de brazos.
Suspiré- ¿Acaso estuvo mal haberte salvado de un castigo o de ser expulsada?
-Aspen, siempre he lidiado con esto no tenías porque...- la interrumpí.
-Lo hice para protegerte- confesé- Se que detrás de esa imagen de niña mala hay una chica de buen corazón, con miedos e inseguridades, que lucha constantemente contra si misma para no enamorarse- dije. Natalie permaneció inmóvil sin saber que decir, me acerqué a ella y levanté su barbilla para que me mirara.
-Yo… nunca tuve un amigo en el que confiar. De hecho, sí pero no hacía lo que tú haces, arriesgarte por mi- dijo, casi en un susurro.
Mi corazón latió con fuerza, estar cerca de ella me hacia querer…
- ¿Aspen?
-Amber- dije, separándome de Natalie.
- ¿Qué está pasando aquí? - frunció el ceño- ¿Por qué tu…?
Dios, no podía hacer esto.
-Nada, yo ya me iba- anuncie, mire a Natt- ¿Te veo mañana?
Ella asintió lentamente, como si estuviera en un trance, y abandone la habitación.
Esta tarde había sido todo un éxito, me estaba acercando cada vez mas a Natalie, pronto me ganaría su confianza y sabría la razón por la cual evitaba el amor.
-Venga Aspen, sólo será una broma- dijo Rocco, tratando de convencerme
-La has planeado durante un año y jamás puesto en marcha- señalo Theo
-Esta bien, lo hare- acepte, finalmente.