Capítulo 25 —Vete—trato de empujarlo mientras respiro agitada. —Quiero estar contigo—susurra cerca de mi oído derecho. Alfredo pasas sus manos hacia mi cintura la cual acaricia a manera de que caiga en su seducción, sin pensarlo cierro mis ojos postrando mis manos en su cuello el cual rodeo y acaricio mientras ambos nos besamos sin control. Él choca su cuerpo contra el mío, de pronto me carga en sus caderas y me lleva hacia la puerta del closet. Justo cuando voy a meter una de mis manos por dentro de su camisa, esa atracción se rompe al escuchar como de golpe se abre la puerta de la entrada. Rápidamente me bajo de sus caderas y lo veo mientras trato de mantener una respiración menos acelerada. —Hijo ¿Qué haces aquí? —la señora Liliana pregunta con una sonrisa fingida, esa misma que qu

