Capitulo 49 Tres días después… Hoy el día ha estado tranquilo, debido a eso estoy escribiendo un poco en mi cuaderno y mientras lo hago uso los audífonos que Hilda me ha prestado, juro que fue el préstamo más beneficioso que me han hecho durante toda mi vida. Inspirada continúo escribiendo hasta que siento unos labios besar mis mejillas. Por lógica sé quién es por lo tanto levanto la mirada viendo al señor arrogante frente a mí, sus golpes han mejorado pero su mirada sigue siendo la misma expresiva de siempre. Él me mira en tanto acaricia mi mejilla con la yema de su dedo pulgar. Molesta me levanto del sillón para guardar ese cuaderno junto con los audífonos en la mesita de noche. El señor arrogancia aprovecha que estoy de espaldas para arrastrarme desde ahí y pegar su hombría en mi es

