Todo el camino fue en silencio, él se limitó a fumar y yo a mirar por la ventana, aún no entiendo por qué vino por mi, seguro solo teme que yo hable algo que lo comprometa. Llegamos a mi casa, me apresuré abrir la puerta, me marcharía pero él me tomó del brazo, solo me gire a verlo, sus ojos querían decir muchas cosas pero sus labios no se movían. -Señor debo entrar a mi casa.- -Quiero disculparme si te hice sentir mal esta mañana, no quiero que seas una mujerzuela.- -Bien.-respondí y seguí abriendo la puerta, la verdad estaba cansada y quería entrar a mi casa, una vez lo hice los autos se marcharon, al menos estaba más tranquila.- Mis chicos estaban viendo una película cuando llegue, les había dicho que tenía una reunión y tardaría, no le vieron problema alguno, de igual manera no me

