Los gritos afuera eran dignos de una batalla, ese par se estaban matando, pero unos disparos sonaron, eso me llenó de terror. -“911 ¿cuál es su emergencia?- -Por favor envíen una parrilla a la calle Hills, casa 23, un par de hombres están peleando en mi jardín, si no llegan pronto seguro se asesinaran.- No pude quedarme al teléfono, salí corriendo a ver qué estaba pasando, creo que solo puse un pie en el jardín y me impacte, Mateo y Roberto estaban cubiertos de sangre el rostro, a un lado se encontraba Arturo. -¡Dios mío!- fue lo único que pude decir, Arturo caminó hacia mi, sus ojos mostraban enojo y no sé qué más.- -¿Estás bien?- preguntó -Si, pero ese par deben ir a un hospital.- La seguridad de Arturo los había separado, cada uno de ellos estaban golpeados y muy enojados, meno

