Arturo ha sido insaciable esta noche, recorrimos todo el departamento, al final terminamos en su cama, está tan llena de nuestros fluidos que siento vergüenza. -Eres mía.- susurra una y otra vez cada que me llena por completo.- -¿Quién eres?- mencione con dificultad, mi piel estaba roja, su manera de agarrarme hoy estaba dejando marcas.- -Solo un hombre que le recuerda a su mujer que no puede ser tocada por nadie más.- -Bueno solo fue una conversación y un abrazo con Mateo, pero si así me castigaras llegaré más lejos la próxima vez con el.- Un golpe en mi trasero me dio, en lugar de asustarme me excito de una manera increíble. -Ni lo menciones, no te quiero cerca de ese hombre.- respondió enojado.- Me recosté en su pecho, yo acariciaba su bella piel mientras que él jugaba con mi c

