La felicidad se había ido por completo, sabía que solo era un estado el cual terminó para mí, no puedo imaginarme lo que debe estar pasando Arturo, sé muy bien que él no ha causado nada de lo que se le acusa, esto es una artimaña de su familia por desobedecer sus órdenes. Ahora solo me queda ayudarlo, necesito sacarlo de esta situación, el problema es que está en Rusia, no sé cómo son sus leyes, también soy consciente que no me he graduado aún, necesito ayuda. -¿Mamá estás bien?- pregunta Camilo, yo estoy en trance, no dejo de ver mi taza de té, no la he probado, solo observo como el humo sale, mi mente solo divaga.- Siento que mis hijos me abrazan por la espalda, fue justo cuando solté mi llanto, me rompí en mil partes. -No es justo, era nuestro momento, él me juro que iría solo unos

