Capítulo 4.

2966 Words
Narra Paiper Se ve que la fiesta ya está bastante acalorada, la música se encuentra demasiado fuerte para mí gusto, pero eso es lo obvio ya que vine una fiesta no a un velorio. No fui de ir a muchas fiestas antes ya que como Amber trabajaba de noche me daba un poco de cosa dejar a mi pequeño genio solo, así que si contamos las tres fiestas que Doris me obligó a ir y en la que solo estuve media hora más las dos que fui en New York creo que no tengo mucha experiencia en el mundo nocturno, Fany diría que soy prácticamente virgen en lo que se refiere al ámbito de las fiestas. La morena es otra de las personas que extraño un montón ella oficialmente se convirtió en mí primer amiga ya que antes nunca tuve una amiga como tal además de Mimi mí vecina, mis compañeras de la secundaria no eran tan buena conmigo digamos que no le agradaba que un niño sea más inteligente que ellas y yo no iba a permitir que ella se metieran con mí sobrino. La puerta principal se encuentra abierta así que no lo vemos en la necesidad de anunciarnos para entrar, en el medio de la sala armaron una especie de pista todo el lugar se encuentra alumbrado por luces de colores, en la pista ya hay varias chicas muy alocadas bailando si a eso se puede llamar bailar, prácticamente están tocándose con ropa la que por ciertos es muy poca para mí gusto, ahí varios grupito a los alrededores las mayoría de las personas se ven bastante entretenidas, es la típica fiesta de fraternidad. —¡Bien ahí que ponernos en ambiente!—comenta Doris mientras me arrastra hasta el fondo donde ahí montada una especie de barra y varios chicos sirviendo bebidas alcohólicas— Dame dos de lo más fuerte que tengas muñeco — le pide a unos de los chicos encargados de servir los tragos. —Dori sabes que yo no tomó— aclaro subiendo el tono de voz para que ella pueda escuchar ya que la música está muy fuerte. La última vez que tome fue para el casamiento de mí hermana y termine asiendo un papelón, no quiero recordar ese día pero me es inevitable. Flash. Me acerco a la barra y pido otro trago al barman y le sonrío coqueta, el rápidamente me prepara mí bebida mientras pone mí trago frente a mí el abre la boca para decir algo pero desaparece como si hubiera visto un fantasma, antes que pueda tomar mí trago siento como soy arrastrada. —Pero que haces idiota no me dejaste tomar mi trago—reclamo enojada. —Ya basta de alcohol pequeña creo que te pasaste un poco, me parece que estás borrachita — comenta con un poco de preocupación. Se que me tomé muy a pecho el concejo de Fany, la morocha me aconsejo que solo tomara un par de tragos para relajarme un poco pero mis nervios me jugaron una mala pasada. —¡Claro que no!—exclamo indignada — mira hasta puedo hacer el 4 —me zafo de su agarre y trato de hacer el cuatro con mis piernas pero me terminó desestabilizando y termino cayendo a la piscina que estaba detrás de mí. Acabo de pasar el peor papelón de mí vida, pero el alcohol en mí sistema me hace jugarle una pequeña broma y no salgo a la superficie hasta que siento que él se tira para rescatarme. No puedo evitar y estallo en una fuerte carcajada cuando lo veo todo agitado y con cara de preocupación. — ¡Te has vuelto completamente loca!—me reclama bastante enojado. —Solo fue una pequeña bromita que amargado eres, relájate un poco Rusito —Comento haciendo un puchero como niña chiquita mientras me aferro aún más fuerte a su cuello, él suelta un suspiro más relajado — sabes te ves muy sexy todo mojado — comento pícara él se da cuenta de nuestro estado y traga saliva— que pasa Rusito ¿no me vas a besar?—lo provocó. Él me mira mis labios fijo mientras se saborea se muy bien que se está conteniendo así que impulsada por el alcohol sigo con mí juego. —¡Pues si tú no lo haces lo haré yo! —exclamo y antes que él pueda negarse juntos mis labios de juntan con los suyos y aunque al principio él solo se queda plasmado rápidamente me corresponde, su lengua se junta con la mía mientras el aprieta de mis piernas me arrincona contra un costado de la piscina y él beso empieza a subir de nivel. Fin del flash. Salgo de esos recuerdos que ya tendría que haber eliminado de mí mente cuando escucho la voz de mí amiga . —¡Oh no! Hoy no quiero escuchar un no salir de esa boquita linda ¡Por dios! si hasta mí abuela tiene más noche que tú, no me hagas pensar que eres la Reina de las amargada— acusa —no seas agua fiestas se que ahí adentro se encuentra una Sara divertida que se muere por salir, vamos no seas amargada—me da una mirada desafiante. Doy un fuerte suspiro y tomo la bebida que ella me ofrece, necesito volver a sentir un poco de alegría, sentir que todo está bien quizá si empiezo a actuar como una chica normal todo empiece a encajar nuevamente es por eso que empecé una nueva vida, me aliento tomando el trago de una vez, trago el que creo que es tequila ya que no tengo mucho conocimiento sobré bebidas alcohólicas. —¡Esa es mí chica! Que marche otro dos más bombón — exclama emocionada dando una especie de bailecito y yo solo niego con la cabeza ya que suele ser bastante exagerada a veces. Definitivamente mí amiga tenía razón después de dos tragos más me siento un poco más relajada, más suelta sin sentirme borracha, ya que solo fueron dos tequila para calentar el cuerpo y después pedimos un par de cervezas. Mí amiga me presenta a varios compañeros mientras recorremos la fiesta la que no se si será el alcohol pero no se me hace tan pesadas como otras. Después de hablar con un par de chicos ella se va dejándome con un grupo de chicas las que tengo que admitir son muy amables, quizá estuve tan encerrada en mí burbuja que no me permití ver qué la universidad no es lo mismo que la secundaria. Busco a Dori con la mirada la que no tengo idea donde se metió, mientras habló de el último trabajo que tenemos que entregar con Cande una morocha mexicana hermosa con la que compartimos la misma carrera y es mí compañera de banco en las clases de calculo avanzados. Es una chica muy amable además de divertida ella como yo no le gusta mucho la fiesta pero decidió venir para relajarse, me sorprendió saber que compartíamos clases ya que yo ni siquiera sabía que ella cursaba mí misma carrera, en cambio ella me reconoció enseguida me sorprendió que me reconociera ya que soy la típica alumna que pasa por desapercibida, soy bastante tímida por eso mismo no soy de participar en clases y mucho menos de socializar con los demás compañeros, prácticamente entro antes que ingresé la multitud me siento en el asiento de atrás y de ahí no me muevo hasta que la clase terminé. Estamos tan entretenida en nuestra charla, hasta que siento unas manos frías que me toman de la cintura y rápidamente mí cuerpo se alerta. — El cielo debe estar realmente triste, ya que se le escapó el ángel más hermoso — no puedo evitar rodar los ojos al oí ese piropo tan berreta y no tengo que darme vuelta para adivinar quién es por qué reconozco su voz en seguida. —Nathaniel — digo alejándome y quitando su manos de mí cintura — que poético eres — suelto sarcástica y a Cande se le escapa una pequeña risa por mí comentario. —Tú eres mí musa, tú belleza es como una luz que … —¡Ahí no por dios! —lo interrumpo — por favor no empieces con tú labia barata que me da jaqueca — nunca antes había sido tan frontal con él, siempre trate de rechazarlo de la mejor manera sin ser tan grosera pero hoy no sé si es el alcohol en mí sistema oh qué en verdad la estaba pasando bien y no quiero que él y su insistencia arruinen mí noche. —Yo sabía que eras una chica con carácter fuerte, tal como me gusta a mí, pero tranquila hermosa guarda tus garras que me voy a portar bien lo prometo, ahora como un buen caballero que soy vi que sus vasos estaban vacíos así que le traje un par de cervezas — comenta mostrando dos botellas de cerveza. Estaba tan entretenida en la charla con Cande que no me había dado cuenta que él me estaba observando. —Gracias — Cande toma la suya y yo lo quedo mirando indecisa no quiero que él se haga ilusiones dónde no las ahí, pero al decír verdad solo me está ofreciendo una cerveza no casamiento así que para no hacerle el desaire nuevamente tomo la que me extendió hacía mí. —Gracias — su gesto se me hace un poco raro pero siempre fue un chico atento y detallistas, pero sobre todo mujeriego me recuerda mí conciencia. —No ahí por qué hermosa estoy para servirte si tú lo quisiera seria tú maldito esclavo— vuelvo a rodar los ojos por su estúpido comentario— las voy a dejar que sigan hablando a gusto, pero estaré por ahí si me necesitan— me guiña un ojo y se va donde se encuentran reunidos sus compañeros de equipo de fútbol. —Creo que le gustas — comenta Cande y yo no puedo evitar largar una fuerte carcajada. —Ah él le gustan todas, solo insiste conmigo por qué fui la única que le dije que no ya va encontrar un nuevo entretenimiento y me va dejar en paz o eso espero — respondo mientras le doy un buen trago a mí cerveza. —Si tú lo dices, solo ten cuidado conozco a Nathaniel desde hace un tiempo y no es un hombre el cual se de por vencido fácilmente y tampoco está acostumbrado al no como respuesta — asiento con la cabeza pensativa. —Gracias por el consejo lo tendré en cuenta de todos modos se cómo cuidarme de patanes como él — miro hacia donde se encuentra Nathaniel el que está mirándome fijamente y al darse cuenta que yo lo miro levanta su bebida y me da una sonrisa. Volvemos a retomar la conversación que habíamos dejado, ella me propone juntarnos a estudiar ya que ambas necesitamos repasar para el examen y yo acepto gustosamente. —Sabes eh escuchado que los mejores promedios tendrán la oportunidad de hacer sus pasantías en una de las mejores empresas de aquí—me comenta— yo necesito aplicar ya que me vendría bien por qué con ese dinero podría ayudar a mí familia con la operación de mí hermano. Ella me sigue comentando sobre su familia y lo bien que le vendría una ayuda extra, pero yo no puedo prestarle atención ya que me empiezo a sentir rara, estoy muy acalorada, me siento como si todo mi cuerpo estuviera en llamas, el aire me empieza a faltar poco a poco y tengo demasiada calor puedo sentir que estoy sudando mucho. —¿Te encuentras bien Sara? —pregunta Cande mirándome preocupada. — Sí solo necesito ir al baño ¿no has visto a Doris? — pregunto ya que no me siento bien y lo mejor será volver a casa. — La eh visto subir hace más o menos media hora con Saúl hacia las habitaciones — ¡Mierda mí amiga no tenía mejor momento para ir a follar! No puedo arruinar su noche a estado tratando de ligarse a Saúl hace varios meses ya, según ella creé que a encontrado el amor de su vida es la cuarta vez que cree eso en lo que va de este año el que recién comienza. —Si vuelve le puede decir que me eh vuelto a casa — ella asiente con la cabeza mientras me analiza. —¿En serio estás bien? ¿No necesitas ayuda? — me vuelve a preguntar. —No te preocupes me encuentro bien solo algo cansada es todo —miento ya que no puedo arruinar su noche. —De acuerdo fue un gusto conocerte y si necesitas mí ayuda aquí estaré — no le puedo responder como me gustaría ya que necesito refrescar mí rostro ya que siento que en cualquier momento explotará por tanto calor, así que solo me limitó a darle una sonrisa como respuesta. Trato de caminar rápido pero todo a mí alrededor pareciera moverse en cámara lenta. Cuando por fin llegó al baño agradezco a dios encontrarlo vacío, al entrar pongo la traba y rápidamente me miro al espejo, apenas miro mí reflejo puedo notar mis mejillas súper coloradas, el calor que siento es asfixiante y por más que mojó mi rostro varias veces el calor no disminuye ni siquiera un poco. Mí corazón se acelera como si se quisiera salir de mí pecho empiezo a sentir mis piernas temblar, además de una pulsada electrizante en mí v****a es como si estuviera cachonda pero de una manera exagerada. Marco a mí amiga varias veces pero su teléfono me manda directo al buzón, necesito salir de aquí llegar a mí casa y darme un baño de agua fría para intentar quitar esta calentura que siento en mí cuerpo. Cuando salgo del baño la situación pareciera empeorar aún más, pareciera ir todo más lento es que cada paso que doy me cuesta caminar, parezco un maldito Bambi Recién nacido, sin contar que tengo que mantener mis piernas cerradas por qué mí v****a se encuentra palpitando más que mí corazón. Como puedo llego a fuera, respiró profundo tratando de que el aire entre en mis pulmones, saco mí celular para intentar llamar a un taxi pero mis manos tiemblan tanto que se me hace tarea imposible. —Necesitas ayuda preciosa — la voz de Nathaniel causa estragos en mí cuerpo, no se en qué momento se acercó tanto a mí. Me doy vuelta ya que quizá el me pueda ayudar a conseguir un taxi. —Quiero irme necesito volver a casa — mí voz suena pesada ya que mí boca se siente seca por eso quito la cerveza que el traía en su mano y le doy un buen trago . —Yo te llevaré no te preocupes que la vamos a pasar muy bien — me mira de arriba a bajo dándome una mirada lasciva mientras sonríe como si hubiera ganado la lotería, su maldita mirada y su sonrisa me causan repulsión. Mí cerebro el que se encuentra lento como si estuviera bajo el efecto de alguna sustancia empieza a atar cabos y me recuerda que él fue el que me dio el último trago que bebí ¿él maldito se atrevió a ponerle algo la bebida ? Mí instinto me dice que tengo que salir de aquí y alejarme de él. Me doy vuelta y camino lo más rápido que puedo para intentar alejarme de él, pero mí cuerpo no se encuentra con todo sus sentidos despiertos así que la tarea se me hace un poco difícil. —¿Donde crees que vas preciosa? — me toma el brazo deteniendo mí huida . —Déja..meen n paz — mi lengua se siente tan pesada que me está costando hablar. No puedo creer hasta donde llego su maldita obsesión conmigo, Cande tuvo razón y no se iba a conformar con un no como respuesta, estoy segura que Luc me estuviera reprendiéndome si estuviera aquí él mucha veces me advirtió de no confiar en personas como Nathaniel . —No cariño, se muy bien que necesitas de mi ayuda para bajar ese calor que tienes y no te está dejando respirar, no te resistas preciosa yo seré el servidor que te ayude con eso que tanto quieres — afirma y yo no pienso dejar que esté maldito me pongo un solo dedo encima, se que si gritó nadie va escucharme todo el mundo se encuentra muy entretenido en la fiesta, como puedo me quitó su agarre de algo me sirvieron los entrenamientos con Jasón y como puedo le hago una pequeña llave para luego darle un golpe en sus partes bajas el que por suerte fue lo suficientemente fuerte para que él imbécil me soltará. Intento correr pero me chocó contra algo o mejor dicho alguien, él que me toma de la cintura para evitar mí caída y ese simple gesto hace que mí cuerpo se incendie, no había experimentado está sensación desde el maldito ruso, así que me siento realmente confundida y estoy segura que se debe a lo que me puso el maldito idiota en la bebida, es que no le encuentro otra lógica, además que me siento realmente caliente es como si esta noche no tuviera sexo voy a morirme ya que mí cuerpo pide a gritos atención. —Lo siento, yo — levanto mí cabeza para disculparme con la persona que choque pero mis ojos se niegan a creer que sea posible, debo estar alucinando por la maldita droga ya que no creo que esto sea verdad. —Hola pequeña Bruja — estoy drogada es solo una alucinación me digo a mí misma antes que todo se vuelva más borroso y pierda el conocimiento.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD