Giselle volvió a respirar profundo. Ni ella sabía cómo hacerlo, por eso no respondió. ―Las cartas me dicen que eres una persona altruista, desinteresada por las cosas del mundo, y eso permite que tengas éxito y equilibrio espiritual —prosiguió—. Tuviste una relación corta que te dejó grandes huellas en el alma, pero también dice que tendrás ruina y un accidente. Mi corazón bombeó sangre de prisa. ―¿Accidente? —repliqué sus palabras—. ¿Qué clase de accidente? Giselle frunció levemente el ceño. ―No está claro, es confuso, y la información no es concluyente. No sé si será a ti o alguien más. Solo sé que sucederá un accidente. —Giselle movió el cuello—. Los dioses me ocultan la verdad, no me dejan acceder a todo mí poder. Algo me esconden para que no sufra por ti. Actuaba como una n

